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Thursday, May 13, 2021

El empeoramiento de la crisis de la pandemia del COVID-19 en India / The Worsening Crisis of COVID – 19 Pandemic in India



El empeoramiento de la crisis de la pandemia del COVID-19 en India

La crisis. El empeoramiento de la situación de la segunda ola de la pandemia de COVID-19 en la India es alarmantemente preocupante. Ha habido informes de millones de casos de pacientes infectados por Covid cada 24 horas, tanto en zonas urbanas como rurales de la India. Los hospitales y centros de salud en toda la India se quejan ante los gobiernos central y estatales de la aguda escasez de camas de hospital, ventiladores, oxígeno, vacunas, medicamentos y equipos médicos, mientras millones de pacientes ingresan en hospitales y centros de salud jadeando por la vida. Se informa que cada 24 horas miles de pacientes mueren tanto en hospitales como en hogares. Los crematorios y cementerios en toda la India, particularmente en las grandes ciudades, se ven abrumados por las piras ardientes y los entierros de cadáveres a toda hora del día. También hay informes de médicos y trabajadores de la salud que se han infectado y han muerto en el proceso de salvar la vida de sus pacientes. El desarrollo de toda la crisis de salud en la India parece más sombrío y perturbador cada día que pasa.  

En el momento en que estoy documentando este artículo, India tiene 23.340.938 casos de infectados; 19.382.642 casos de pacientes recuperados; 3.704.099 casos activos; 254.197 muertes; con 348.421 infecciones y 4.205 muertes diarias, superando a Brasil y Estados Unidos. Se informa que, a nivel mundial, uno de cada cinco pacientes activos se encuentra en la India. ¡Esto da miedo!

Además, hay miles de casos infectados y cientos de muertes que no se declaran en las zonas rurales de la India, porque en sus informes los principales medios de comunicación se centran solo en las grandes ciudades y pueblos. Los expertos dicen que las infecciones diarias se están disparando en el campo indio, donde tienen una infraestructura de salud muy deficiente o ninguna; donde hay algunos pocos médicos o ningún médico. Las familias pobres y vulnerables están perdiendo a sus seres queridos debido a la falta de instalaciones de salud disponibles allí. Como dice alguien que perdió a su ser querido en una aldea: "¡es un infierno ahí!" Si esto no se contiene de manera efectiva, la India estará al borde de una catástrofe humanitaria y económica total que afectará directamente las vidas y los medios de subsistencia de la mayoría de las personas pobres y vulnerables de las zonas rurales.


Inacción del gobierno y mala gestión.  En esta crisis de salud existencial en India, la segunda ola de coronavirus ha mostrado por completo el colapso total del sistema de salud indio y su infraestructura. La gente “se siente traicionada y fracasada por los responsables públicos y los políticos”. La gente “se siente traicionada y fallada por el gobierno”, que no aprendió ninguna lección de la primera ola del coronavirus en 2020. El gobierno fracasó completamente en dar prioridad a la construcción de infraestructura de salud y en pensar “poner en marcha un plan de contingencia para la segunda ola”. Como ciudadanos, la gente simplemente se siente enojada y traicionada "por la insensibilidad y la sordera" y la total negación de la actual crisis de salud por parte del gobierno.

Se supo que los científicos médicos ya habían dado una advertencia a principios de marzo de 2021 de que se avecinaba la segunda ola de Covid-19, pero el gobierno no hizo caso de la advertencia; en cambio, se permitió dedicarse más a la gestión de los titulares de prensa y a crear una percepción positiva sobre el gobierno que a la construcción de la paralizante economía y a la infraestructura sanitaria, ya afectadas por la primera ola de coronavirus y, por tanto, preocuparse así de salvar vidas. Incluso en medio de signos evidentes de la segunda ola de coronavirus que azotaba el país, el gobierno se complacía en mítines electorales abarrotados en diferentes estados para las elecciones de abril de 2021, para asambleas legislativas y panchayat (consejos locales), y permitieron grandes reuniones religiosas multitudinarias en el Ganges (Kumb Mela), que fueron considerados por los expertos como los "super propagadoras" del virus.

Cualquier crítica constructiva, nacional o internacional, sobre el fracaso del gobierno en el manejo del creciente número de casos infectados, de el creciente número de muertes y la aguda escasez de camas de hospital, ventiladores, oxígeno, vacunas y medicamentos y equipos médicos que salvan vidas, fue recibida con contra narraciones y con defensas. En lugar de rendir cuentas y asumir la responsabilidad de su incapacidad para contener la propagación del virus, el gobierno de la India ha estado "trasladando el problema a los gobiernos estatales". Hasta el día de hoy, el gobierno de la India todavía "permanece en el negacionismo y la mala administración", como si no tuviera la responsabilidad de su mala gestión de la actual crisis humanitaria y de salud de los ciudadanos que la sufren.

Intervenciones positivas. Afortunadamente, en lugar de permanecer mudos como espectadores de todos los dramas y excusas del gobierno, los Tribunales Superiores (estatales), uno tras otro, y ahora la Corte Suprema de la India, están interviniendo fuertemente y haciendo que el gobierno central y los gobiernos estatales rindan cuentas y asuman responsabilidades y sean transparentes en el manejo de la crisis de salud con una distribución equitativa de suministros médicos, equipos y oxígeno a los gobiernos estatales y a los hospitales. Aunque las intervenciones de los poderes judiciales pueden haber sido una llamada demasiado tardía, no obstante, hay un rayo de esperanza de salvar muchas vidas de la muerte y la quema de piras.

En respuesta a la abrumadora y catastrófica crisis de salud en India, ha habido una avalancha de ayudas internacionales para contener el virus y salvar tantas vidas como sea posible. Esto es algo que el gobierno de la India no querría, ya que va en contra de la proyección de su imagen egoísta como “Vishva Guru” (líder mundial) en la lucha contra el coronavirus durante la primera ola. Sin embargo, al darse cuenta de manera encubierta de su fracaso, incompetencia y mala gestión de la crisis, el gobierno se ha visto obligado a aceptar este tipo de ayudas internacionales. También ha habido ciudadanos individuales y organizaciones sociales con buena voluntad y con un gran corazón que se han presentado con ayudas para salvar vidas de pacientes y dar entierros dignos / funerales a los muertos. Cuando el sentido de "humanidad" parece perderse en los ojos y el corazón del gobierno, los "buenos samaritanos" todavía están ahí afuera con grandes corazones que nos recuerdan con sus acciones que "la humanidad importa".

Advertencia y crisis humanitaria. Los expertos médicos también han estado advirtiendo que podría haber una tercera ola de coronavirus que podría ser más grave aún. Por lo tanto, la India debe prepararse para tal eventualidad. Advertidos por los expertos en salud nacionales e internacionales sobre la gravedad del coronavirus en la India y sobre las consecuencias de la incapacidad de la India para contener la propagación del virus a otras ciudades, y en particular a las zonas rurales de la India, los respectivos gobiernos estatales han comenzado a imponer encierros.

Algunos activistas sociales y economistas del país advierten que tales cierres provocarán una vez más una inmensa crisis humanitaria y económica para los trabajadores pobres (trabajadores migrantes de aldeas y jornaleros en las ciudades) “que ya son los que más están sufriendo la actual crisis de hambre y desempleo debido al cierre y la pandemia de Covid-19” en la primera ola. Como consecuencia de los cierres provocados por la segunda oleada de Covid-19, estos trabajadores migrantes en las ciudades ya están haciendo un éxodo hacia sus aldeas y los jornaleros en las ciudades están perdiendo una vez más sus trabajos y sus medios de vida. Existe el temor de que, debido al impacto de la pandemia, todo el país se encuentre en "las garras de una inmensa crisis humanitaria", no solo de salud sino también de problemas económicos y de medios de vida que llevarán a los pobres del país a una mayor pobreza, al hambre, la inanición y la muerte. Esto es algo de lo que el gobierno de la India debe tomar nota y comenzar a tomar medidas proactivas y ejecutar planes de acción para detener la crisis.


Respuesta de la Congregación a la crisis. La Congregación de los Sagrados Corazones en la India, a través del Instituto de Desarrollo Social Damien (DSDI), no tiene los recursos financieros y humanos, ni la experiencia médica y técnica para llegar directamente a los pacientes de Covid-19. Sin embargo, con todos los recursos financieros y humanos que tenga, la Congregación a través del Instituto de Desarrollo Social Damien (DSDI) planea abordar los impactos económicos indirectos y en los medios de vida de los grupos pobres y vulnerables en los lugares donde estamos presentes. También planeamos trabajar en red con otras organizaciones siempre que sea posible para apoyar directamente a las personas afectadas por Covid-19 e indirectamente para apoyar a las personas pobres y vulnerables afectadas por la pandemia.

En Kolkata (Calcuta), ya estamos trabajando en colaboración con la organización “Kolkata Mary Ward” (KMW) de las religiosas de Loreto, en un programa de alimentación para 200 pacientes de Covid-19, en un centro Covid administrado por el gobierno, durante un mes. Se ha pedido a las otras comunidades pastorales y de formación inicial de la Región que preparen planes de acción para llegar a las personas pobres y vulnerables cuyas vidas y medios de subsistencia se han visto afectados por la crisis pandémica en curso. El Instituto de Desarrollo Social Damien (DSDI) ha elaborado un “Programa de Ayuda y Rehabilitación Covid-19” para las personas pobres y vulnerables a las que sirve, un plan de acción integral de un año de duración, con actuaciones de modo inmediato, y a mediano y largo plazo. El programa de socorro y rehabilitación incluye: (1) distribución de emergencia de raciones de comida, mascarillas y desinfectantes; (2) una serie de “campos” de concienciación médica y sanitaria sobre la pandemia entre los pobres y las personas vulnerables, para que estén mejor equipados y tomen medidas de protección para estar seguros; (3) empoderar a las personas pobres y vulnerables, en particular las que han perdido su trabajo y sus medios de vida, para que sean autosuficientes a través de programas de rehabilitación; y (4) apoyo educativo a los hijos de las personas pobres y vulnerables cuya educación se ha visto afectada y ya no pueden volver a la escuela.

La Congregación de los Sagrados Corazones de la India quisiera sumar y aportar “una gota de agua en el mar de la inmensa crisis humanitaria” desatada por la segunda ola de la pandemia de Covid-19. Por supuesto que podemos hacerlo con tu colaboración y apoyo económico. ¡Por eso, buscamos su apoyo! Únanse a nosotros en esta “misión de misericordia” para ayudar a nuestras personas pobres y vulnerables que están “en el último lugar” de la crisis de desempleo y hambre debido a los impactos de la pandemia Covid-19 en curso. Su apoyo y colaboración en esta misión serán agradecidos. ¡Gracias y que Dios te bendiga!

Alexis Nayak, ss.cc.

Director del DSDI / Director de desarrollo

Instituto Damien de Desarrollo Social (DSDI)

Bhubaneswar - Odisha.


12 de mayo de 2021



The Worsening Crisis of COVID – 19 Pandemic in India

The crisis:  The worsening situation of the second surge of COVID – 19 pandemic in India is alarmingly worrisome.  There have been reports of millions of Covid infected cases of patients both in urban and rural India in every 24 hours.  Hospitals and healthcare centres across India are complaining to the central and state governments of acute shortage of hospital beds, ventilators, oxygen, vaccines, life-saving medicines and medical equipment as millions of patients pour into hospitals and healthcare centres gasping for life.  Thousands of patients are reported to be dying both in hospitals and at homes in every 24 hours.  Crematoriums and burial grounds across India, particularly in large cities, are overwhelmed by the burning pyres and burials of dead bodies each passing hour of the day. There are also reports of doctors and health workers getting infected and dying in the process of saving the lives of their patients.  The unfolding of the whole health crisis in India looks very grim and disturbing each passing day.


By the time I am documenting this piece of article, India has now 2,33,40,938 infection cases, 1,93,82,642 cases of recovery, 37,04,099 active cases and 2,54,197 deaths with daily infections of 3,48,421 and 4,205 deaths overtaking Brazil and USA. It is reported that globally one out of five active patients is in India.  This is scary! 


Besides, there are thousands of infected cases and hundreds of deaths that go unreported from rural India because in their reporting the leading media focus only in the large cities and towns.  Experts are saying that daily infections are shooting up in the Indian countryside where they have a very poor health infrastructure or none at all; where there are a few doctors or no doctors at all.  Poor and vulnerable families are losing their loved ones to deaths without any health facilities available there.  As someone who lost his loved one in the rural village says, it’s “a hell out there!”  If this is not contained effectively, India will be in the brink of total human and economic catastrophe directly impacting the lives and livelihood of majority of rural poor and vulnerable persons.   


Government inaction and mismanagement: In this existential health crisis in India, the second wave of coronavirus has completely exposed the total collapse of Indian healthcare system and its infrastructure.  People “feel betrayed and failed by the policy makers and by politicians”.  People “feel betrayed and failed by the government” that did not learn any lesson from the first wave of the coronavirus in 2020. The government completely failed in giving any priority to building health infrastructure and in thinking “to put in place a contingency plan for the second wave”.  As citizens, people just feel angry and betrayed “at the callousness and the tone deafness” and the complete denial of the existing health crisis by the government.


It has come to be known that expert medical scientists had already given a warning early in March 2021 that the second wave of Covid – 19 was coming, but the government took no heed of the warning; instead it indulged more in focusing on managing headlines and building perception about the government than on building the crippling economy and health infrastructure already caused by the first wave of coronavirus, and thus on saving lives.  Even in the midst of glaring signs of the second wave of coronavirus striking the country, the government was indulging itself in crowded electioneering rallies in different states that went to assembly and panchayat polls in April 2021 and allowed large crowded religious gatherings in the Ganges (Kumb Mela) which were considered by experts to be the “super spreaders” of the virus.

Any constructive domestic or international criticisms of the government’s failure in handling and managing the rising numbers of infected cases, the rising numbers of deaths and the acute shortage of hospital beds, ventilators, oxygen, vaccines and life-saving medicines and medical equipment were met with counter narratives and defences.  Instead of being accountable and owning up the responsibility of its failure to contain the virus from spreading, the government of India has been “shifting the problem on to the state governments”. Until today, the government of India still “remains in denialism and maladministration” as if it has no accountability of its mismanagement of the current human and health crises to its suffering citizens. 


Positive Interventions: Thankfully, instead of remaining mute spectators to the whole dramas and excuses of the government, High Courts after High Courts, and now the Supreme Court of India, are coming heavily on and holding the central government and the state governments to accountability and transparency in managing the health crisis with an equitable distribution life-saving medical supplies, equipment and oxygen to the state governments and to the hospitals.  Although interventions of the judiciaries may have been too late a call, nonetheless there is a ray of hope of saving many lives from death and burning pyres.        


In response to the overwhelming and the catastrophic health crisis in India, there has been a pouring in of international aids to contain the virus and to save lives as much as possible. This is something which the government of India would not want as it goes against the projection of its ego image as “Vishva Guru” (World Leader) in fighting against the coronavirus in the first wave.  However, covertly realizing its failure, incompetence and mismanagement of the crisis, the government has been forced to accept such international aids. There have also been individual citizens and social organizations with good-will and with big hearts coming forward with aids to save the lives of the patients and to give dignified burials/funeral of the dead. When a sense of “humanity” seems to be lost in the eyes and heart of the government, “good Samaritans” are still out there with big hearts who remind us with their actions that “humanity matters”.

Warning and Humanitarian Crisis:  Medical experts have also been warning that there might be the third wave of coronavirus coming which could be more serious.  Therefore, India needs to prepare for such an eventuality.  Warned by the domestic and international health experts about the seriousness of the coronavirus in India and about the consequences of India’s failure to contain the virus from further spreading into other cities, and particularly into the rural villages in India, the respective state governments have started imposing lockdowns. 


Some social activists and economists of the country are warning that such lockdowns will once again bring about an immense humanitarian and economic crisis to the working poor (migrant workers from rural villages and daily wage labourers in the cities) “who have already been at the receiving end of the on-going hunger crisis and joblessness due to the lockdown and the Covid – 19 pandemic” in the first wave.  As a consequence of the lockdowns due to the second wave of Covid – 19, these migrant workers in cities are already once again making an exodus to their rural villages and the daily wage labourers in the cities are once again losing their jobs and their livelihood.  There is a fear that due to the impact of the pandemic, the whole country will be in the “grip of an immense humanitarian crisis” not only of health but also of economic and livelihood distress which will lead the poor of the country to poverty, hunger, starvation and death.  This is something the government of India must take note of and start taking proactive measures and action plans to arrest the crisis from happening.

Response of the Congregation to the Crisis:  The Congregation of the Sacred Hearts through Damien Social Development Institute (DSDI) in India does not have the financial and human resources, and medical and technical expertise to directly reach out to the Covid – 19 patients and support them.  However, with whatever financial and human resources it does have, the Congregation through Damien Social Development Institute (DSDI) plans to address the indirect economic and livelihood impacts of the pandemic on the poor and vulnerable groups of people in the places where we are present.  We also plan to work in networking with other organizations whenever it is possible to directly support the persons affected by Covid – 19 and to indirectly support the poor and vulnerable persons impacted by the pandemic.


In Kolkata, we are already working in collaboration with the Kolkata Mary Ward (KMW) organization of Loretto Sisters in feeding program to feed 200 Covid – 19 patients in a government run Covid centre for one month.  Other pastoral and formation communities of the Region are being asked to prepare action plans of reaching out to the poor and vulnerable persons whose lives and livelihood have been affected by the on-going pandemic crisis.  Damien Social Development Institute (DSDI) has drawn up a one year comprehensive immediate, medium term and long term action plan of Covid – 19 Relief and Rehabilitation Program for the poor and vulnerable persons with whom it has been in service. The relief and rehabilitation program includes: (1) emergency distribution of ration, masks and sanitizers; (2) a series of medical and health awareness camps about the pandemic among the poor and vulnerable persons so that they are better equipped take protective measures to be safe; (3) empowering the poor and vulnerable persons, particularly who have lost their jobs and livelihood, to be self-reliant through rehabilitation programs; and (4) educational support to the children of the poor and vulnerable persons whose education has been affected and can no longer go back to schools.

The Congregation of the Sacred Hearts in India would like to add and contribute “a drop of water into the sea of the immense humanitarian crisis” unleashed by the second wave of Covid – 19 pandemic.  Of course, we can do it with your collaboration and financial support. Therefore, we seek your support! Please join us in this “mission of mercy” to come to the aid of our poor and vulnerable persons who are “at the receiving end” of the crisis of joblessness and hunger due to the impacts of the on-going Covid – 19 pandemic.  Your support and collaboration in this mission will be gratefully appreciated.  Thank you and God bless you!  

Alexis Nayak, ss.cc.

DSDI Director/Development Director

Damien Social Development Institute (DSDI)

Bhubaneswar – Odisha.


12th May 2021

Friday, April 16, 2021

Pedro Casaldáliga, abrazar la utopía del reino en lo pequeño


Por Nicolás Viel sscc (Chile)

Hace algunos meses hemos vivido como Iglesia latinoamericana, la pascua de Pedro Casaldáliga (1928-2020); pastor, teólogo y poeta. Este misionero fue obispo de Sâo Felix de Araguaia (Mato Grosso, Brasil), una diócesis enorme que recorrió junto a muchos compañeros y compañeras de camino. Su vida, sus gestos, sus silencios y sus versos son una semilla que está comenzando a germinar, como el grano de trigo que al morir da mucho fruto (Jn 12, 24).


Durante ocho años padeció un Parkinson, el que lo fue preparando para el momento de su muerte. En medio de su despedida, nos conmovieron sus pies descalzos, la biblia abierta sobre su cuerpo, los indígenas cargando su féretro, esa tumba sencilla mirando al río junto a un peón y una prostituta. Toda su vida, sus causas y su muerte, están llenas de belleza y sentido. Hay mucho de su vida que le puede decir algo a nuestro andar. Sería pretencioso decir una palabra definitiva, por tanto, sólo me atrevo a atisbar algunas ideas de carácter pastoral, que la vida de este referente de nuestra Iglesia de América Latina nos puede regalar.


Una vida que amó y sufrió a la Iglesia


La vida de Pedro Casaldáliga no se puede comprender sin su pertenencia a la Iglesia. Su testimonio de amor eclesial, nos puede inspirar para vivir una relación madura con la Iglesia, que sea capaz de cultivar la amabilidad junto con el sentido crítico y la corrección fraterna. “El amor maduro a la Iglesia deberá ser siempre un amor crítico, sobre todo cuando en la Iglesia predominen otros intereses que los del Reino”.


En esta línea, una relación madura con la Iglesia, sabe identificar el núcleo fundamental de la fe, de lo accesorio, incorporando en su capacidad de discernimiento la “jerarquía de verdades” (UR 11), que el Papa Francisco ha resaltado en sus reflexiones (EV 36, 246). Para el misionero claretiano, la verdad fundamental de la fe es Dios y el amor histórico al pueblo sufriente. Cuando uno revisa su correspondencia, no deja de impresionar su libertad y honestidad para decir las cosas. En una carta directa a Juan Pablo II, afirma: “para muchos de nosotros, ciertas estructuras de la Curia no responden al testimonio de simplicidad evangélica y de comunión fraterna que el Señor y el mundo reclaman de nosotros; ni traducen en sus actitudes, a veces centralizadoras e impositivas, una catolicidad verdaderamente universal(…)”. Casaldáliga critica desde un profundo amor y compromiso. No tiene miedo en expresar sus sueños, o su molestia con lo que considera equivocado.


La crítica de Casaldáliga nunca se hace desde afuera y siempre comienza por sí mismo, “nosotros, con frecuencia, los miembros de la jerarquía, no reconocemos de hecho a los laicos como adultos y corresponsables en la Iglesia, o queremos imponer ideologías y estilos personales, exigiendo uniformidad o atrincherándonos en el centralismo”.


Casaldáliga amó profundamente a la Iglesia, y en nombre de ese amor, la criticó cuando la vio acomodada y centrada en sí misma. En la misma línea del Papa Francisco, animó a la Iglesia a salir hacia el sufrimiento de los pobres, instándola a “beber el cáliz de los Pobres”. Su experiencia de Iglesia fue sumamente comunitaria, abierta y dialogal. Puso en el centro de su quehacer pastoral, la construcción de cultura de la solidaridad, que opta incontestablemente por los empobrecidos y sus causas. Para el obispo, vivir en la Iglesia, supone vivir en tensión y que esa tensión, siendo muy exigente, tiene enorme belleza.


Rescatar a Jesús de Nazaret como núcleo configurador


La vida de Casaldáliga es una llamado a recuperar el cristo-centrismo de nuestra vida de fe. La persona de Jesús se ha perdido no sólo de nuestros horizontes pastorales, sino de nuestra experiencia creyente. Jesús fue la principal causa de su vida y su muerte: “Mi fuerza y mi fracaso, eres tú /  Mi herencia y mi pobreza. Tú, mi justicia, Jesús (…) Mi muerte y mi vida. Tú”
La experiencia creyente del obispo es la de un Dios que se encarna en un hombre pobre, cuyas manos y pies están llenos de tierra. Casaldáliga, en la misma línea del Papa Francisco, vivió convencido de que Jesús es el rostro de la misericordia del Padre. Toda su vida fue una búsqueda permanente de las opciones preferenciales de Dios por lo pequeño, lo irrelevante, lo marginal y lo pobre. “Eres un Dios escondido, pero en la carne de un hombre. Eres un Dios escondido en cada rostro de pobre. Más tu Amor se nos revela cuanto más se nos esconde”.
Hablar del rescate de Jesús, como centro configurador de nuestra vida de fe y de nuestra acción pastoral, quiere decir rescatar la humanidad de Jesucristo, o bien, la “versión de Dios, en pequeñez humana”.  Para Casaldáliga, “hay que evitar el espíritu triunfalista, pero hay que evitar, también, el espíritu derrotista y volver a Jesús de Nazaret. El seguimiento es la mejor definición de la espiritualidad cristiana, el seguimiento de Jesús con la opción por los pobres, el diálogo abierto, la solidaridad”.


Una pastoral centrada en la utopía del reino


El rescate de Jesús, trae consigo recuperar la centralidad de la utopía del proyecto del Reino, la cual crece en pequeñito (Mt 13, 31-35). Muchas veces se nos pierde el centro de nuestra misión y se nos olvida que la Iglesia, “debe definirse y comprenderse a sí misma desde el reino predicado e inaugurado por Jesús de Nazaret”. En muchas de sus cartas y poemas comparte la centralidad de las opciones que movilizan su vida, “servir al Reino sirviendo a la Humanidad a partir de la opción por los pobres”.
Para Casaldáliga la vida sin utopía y alegría no valen la pena. En este sentido, nuestro combate de la fe se juega en la fidelidad cotidiana, donde “mientras más utópicos, más cotidianos”. Aunque los horizontes utópicos de nuestro mundo se disipan en vidas calculadoras, la verdadera utopía del Reino siempre se está jugando la vida en medio de gestos concretos.
Una vida movilizada por la utopía del Reino es consciente de sus límites y debilidades, “a todos de vez en cuando el cansancio o la desilusión o los supuestos derechos del egoísmo se nos vienen encima, y nos dan ganas de bajar las armas y vivir como la mayoría”. En esto el obispo transparenta sus fragilidades de un modo muy hermoso, “si no he sabido hallarte siempre en todos, / nunca dejé de amarte en los más pobres”. No teme a reconocer el verse superado por el dolor y la injusticia, “por causa de tu causa me destrozo, como un navío, viejo de aventura”. A nivel pastoral se necesita discernir, porque el que quiere abrazar todas las causas, normalmente no termina abrazando ninguna.


Un caso concreto. En estos tiempos de pandemia no son pocos los jóvenes que abandonaron la capilla, para ir a servir a la olla popular. Pasaron de la eucaristía sacramental a la eucaristía existencial, reconociendo que “la libertad con hambre es una flor encima de un cadáver. Donde hay pan, allí está Dios”. Necesitamos una propuesta pastoral que rescate la centralidad del compromiso por el reino, sin abandonar la centralidad en Jesús. Inspirados en Casaldáliga, el reino debiera ser el gran tema de nuestra vida, “nunca te canses de hablar del Reino, nunca te canses de hacer el Reino, nunca te canses de discernir el Reino, nunca te canses de acoger el Reino, nunca te canses de esperar el Reino”.


Se trata de vivir una pastoral que sea buscadora del suburbio humano, de lo marginal, de los diferentes rostros de abandono, sufrimiento y marginación. Quizás necesitamos fomentar compromisos más modestos pero más profundos. Quizás es tiempo de jugarnos la vida en rostros concretos. Una pastoral buscadora de periferias sociales y existenciales, que animada por estos profetas, busque “humanizar la humanidad practicando la proximidad”.


Toda su acción pastoral consistió en una compasión activa, en dolerse con el dolor del otro, “porque tu soledad también es mía;/ y todo yo soy una herida, donde/ alguna sangre mana”. Su testimonio de vida y de fe, pueden inspirar a que nuestra Iglesia se reconecte con temas que en otras épocas fueron muy importantes; como el compromiso con los derechos humanos, la ética pública, el tejido colectivo, la política. Su vida nos invita a abrazar pequeñas utopías y causas en este presente, con sus límites y posibilidades.


Una pastoral que celebre la esperanza


Mirando la vida de este gran referente de nuestra iglesia, nos podemos preguntar ¿Cómo se sostiene la utopía hasta el final de la vida? ¿Cómo una vida puede albergar tanta esperanza en medio de tanto dolor y decepción? Una posible clave está en la capacidad de celebrar la esperanza.


Nadie quiere pertenecer a un grupo en el que no haya alegría. Si no hay jóvenes en nuestras parroquias es porque, muchas veces, no hay alegría y fiesta. Lo hermoso de una pastoral que celebra es que tiene a su base una esperanza cargada de significación teológica, “ya que debe entenderse como ratificación de la causa de Jesús por parte de Dios, como confirmación de su proyecto e identidad; y tiene corolario antropológico, puesto que alimenta la fe en nuestra propia resurrección”. El mismo Casaldáliga vivió su vida entre la lucha y la fiesta: “Yo pecador y obispo, me confieso (…) de no perder el sueño, ni el canto, ni la risa, de cultivar la flor de la Esperanza, entre las llagas del resucitado”.


La vida de Casaldáliga nos inspira para que nuestra pastoral sea una celebración donde todos encuentren lugar, sin jerarquías, ni primeros puestos, sin excluidos ni marginados, donde la diversidad sea la regla, donde se celebre el hecho de hacer comunidad que gasta la vida en causas que valen la pena. Que nuestros espacios pastorales sean mesas sencillas y festivas, que anticipen la fiesta definitiva, donde Dios sea todo en todos (cf. 1 Cor 15,28).


En nuestras celebraciones alimentamos la utopía por el reino, recuperamos fuerzas para nuestras causas. No son festejos vacíos, ni búsquedas de entretención sin rumbo. A pesar de días grises, de noches oscuras y de tiempos difíciles se puede celebrar, porque nuestra vida está sostenida en una esperanza teologal, que nos permite integrar los fracasos y las ausencias del camino.


La vida de Pedro Casaldáliga se mantuvo firme en medio de la persecución y la amenaza. Todo su andar fue un abrir surcos de esperanza para su prelatura de Sao Félix. Vivió amenazado de muerte durante muchos años, pero aún así en los momentos más críticos, no dejó de celebrar, porque es la celebración la que mantiene viva la esperanza. Incluso la indignación ética frente a la realidad es una indignación esperanzada. Sólo una vida profundamente arraigada en Jesús, sostenida por la esperanza, puede celebrar en medio de la noche del dolor humano.


Casaldáliga, inspirador del Papa Francisco


Nuevamente nuestra Iglesia latinoamericana nos regala un testimonio de coherencia y libertad, cuya vida trasluce evangelio por todas partes. Por nuestra parte, tenemos la responsabilidad de conocer y transmitir su historia y poesía, estando atentos a las tentaciones de moda que nos acechan, “renunciar a la memoria, renunciar a la cruz, renunciar a la utopía o esperanza”. En la memoria nos jugamos el futuro.


No deja de ser esperanzador que muchas de sus inquietudes sobre la Iglesia, la opción por los pobres, el compromiso social y político, parecen haber encontrado eco en el Papa Francisco. Para ambos “la Iglesia no es para sí; es para el Reino, y ha de estar al servicio del mundo -violento y pobre-, como su maestro Jesús, que "no vino para ser servido sino para servir" (Mt 20, 28)”. Tanto Pedro como Francisco, sueñan con una Iglesia dialogante con fuerte sentido comunitario, que viva desde la centralidad en Jesús y la utopía del reino, que sea capaz de celebrar la vida y la esperanza en medio del dolor y el sufrimiento. 


Este testigo de la Iglesia latinoamericana nos invita a jugarnos la gran utopía del reino en lo pequeño. Y para esto aconseja, “hay que saber llevar la Vida y la Política y la Iglesia con cierto garbo, sin amarguras, tirando para adelante, siempre. El Reino, no lo olviden, siempre es mayor”. En su funeral el actual obispo de São Félix do Araguaia expresó: "soñó, y soñó con los pies en la tierra, porque no sólo permaneció en el sueño, sino que trató de vivir y luchar para que este sueño se hiciera realidad”.


La vida resucitada de Casaldáliga está comenzando a germinar con una fuerza inusitada. Su vida nos habla de una mística de lo pequeño y una mística del arraigo. Todo su andar fue ligero de equipaje, para caminar el camino del evangelio de los pobres. “No tener nada. No llevar nada. No poder nada. No pedir nada. Y, de pasada, no matar nada; no callar nada. Solamente el Evangelio, como una faca afilada (…)”. Su partida nos atisba la resurrección, que muchas veces se nos nubla en medio de tanto dolor humano. Mientras tanto las pequeñas comunidades de la Iglesia latinoamericana no dejarán de agradecer la vida de su profeta y poeta.




Tuesday, June 23, 2020

Vulnerabilidad y empatía en medio de la pandemia



Por Edgar Pacheco Bárcenas sscc (México)

La situación actual nos apremia a tomar conciencia de lo que vivimos a causa de la pandemia (COVID-19), la cual nos ha llevado a mirar nuestra realidad, y ser conscientes de lo frágiles y vulnerables que somos. Por una parte, el COVID-19 no hace distinción alguna. Afecta a todos, a ricos, pobres, ancianos, jóvenes y niños. Y por otra, ha hecho más visible la gran desigualdad en la que vivimos. Podemos constatar que lo que deja a su paso, a parte de una gran cantidad de muertes, es también mayor pobreza y desempleo, en donde los más afectados son los pobres, nuestros hermanos y hermanas que viven al día y que para el modelo capitalista en el que vivimos, y que sí hace distinción, son y somos vistos como objetos de remplazo. Hoy más que nunca las palabras de Jesús resuenan con más fuerza en nuestros corazones: “Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, era forastero y me acogiste, estaba desnudo y me vestiste, enfermo y me visitaste, en la cárcel y acudiste a mí” (Mt 25, 35-36). Dios nos habla constantemente por medio de nuestros hermanos los pobres, que han sentido fuertemente las consecuencias de esta pandemia.

Monday, June 22, 2020

Amour infecte





                                             Par Ben Kumongo sscc (R. D. Congo)

     Dans une conjoncture de crise sanitaire marquée par l’épreuve et la douleur, il se rend plus évident d’éclaircir notre conviction et compréhension de l’amour inconditionnel et infini Dieu manifesté dans le cœur de Jésus et de Marie ; dont nous faisons mémoire ce mois ici. Dans ce contexte, le non croyants et les néophytes en profitent pour nier l’efficacité et la profondeur de l’amour de Dieu. Les chrétiens le plus ordinaires, confinés non seulement dans son physique, mais dans ses émotions, ses sentiments et pour d’autres, me disait une maman :   « Père même les assiettes et les marmites sont confinées ». Car elles ne sortent plus de la cuisine du fait que nous ne cuisinons plus comme d’habitude car nous ne sortons plus pour aller nous débrouiller. Et comme cela ne suffisait pas, la maladie ne s’éloigne pas de la famille…

Friday, June 19, 2020

Vivir el dinamismo del Amor Salvador



por Felipa Fernández sscc (España)

Vivimos en un mundo donde impera la injusticia estructural, avanza a pasos agigantados la desigualdad y reina una frustración generalizada. En este mundo complejo, roto, desquiciado, desolado y desgarrado que nos toca vivir podemos quedar atrapadas en él, enredadas en el lamento y la queja, bloqueadas e instaladas en la tristeza, en la desesperanza, buscando culpables, juzgando y condenando… añadiendo más sufrimiento al sufrimiento, o podemos “entrar en el dinamismo interior del Amor de Cristo por el Padre y por el mundo” (Cf. Art. 6 de nuestras Constituciones) y “vivir ese dinamismo del Amor Salvador” (ídem art. 2).

Thursday, May 28, 2020

Covid-19 Pandemic in India – A call to humanitarian response / Covid-19 Pandemia en la India: una llamada a la respuesta humanitaria


By Alexis Nayak ss.cc.


Lockdown after lockdown

One of the effects of Covid – 19 pandemic in India is the plight of the poor and the marginalized both in the rural and in the urban India. Ever since the pandemic struck India, lockdown after lockdown were announced with the hope of arresting the spread of the virus among the citizens of the country. The poor and the marginalized in the society were the worst hit persons as a result of such lockdowns although they were not the carriers of the invisible virus. The actual carriers were the rich and powerful international travelers. The daily life and the daily living of the poor and marginalized depended on the earnings of their daily labor-work both in the rural villages and in the urban cities, particularly the migrant workers who had migrated to cities in search of works for income generation. These migrant workers, who were from rural villages, were working in urban cities in various business sectors and were sending their earnings to their families back at home. However, when the nationwide lockdowns were imposed, these business sectors came to a total standstill and the migrant workers lost their jobs. As a result, they lost their earnings as well plunging their families into further poverty and hunger.

Tuesday, May 19, 2020

Que seamos una Congregación en salida al otro…




Wanderson de Souza Alves sscc, de  27 años. Nació en Río de Janeiro (Brasil). Religioso de votos temporales en preparación para los votos perpetuos. Vive en la casa provincial en Padre Eustáquio, Belo Horizonte, Brazil. Trabaja en la Pastoral Familiar y Catequesis Matrimonial del Santuario de la Salud y de la Paz.

Monday, May 20, 2019

Molokai express





Chadwick BRUNEAU novice sscc
Le 20 mai 2019 à El Encinar.


« Confiant et Responsable »,
Voilà comment je pourrais résumer cette journée porte-ouverte du samedi 18 mai 2019.

Wednesday, May 31, 2017

Obras de misericórdia em Campo Grande (Rio de Janeiro, Brasil)

Works of Mercy in Campo Grande (Rio de Janeiro, Brazil) 

Œuvres de miséricorde à Campo Grande (Rio de Janeiro, Brésil) 

Obras de misericordia en Campo Grande (Río de Janeiro, Brasil)




O Ano da Misericórdia terminou. Mas sabemos que a tarefa de fazer presente a misericórdia no mundo continua a ser uma emergência. Este Ano Santo foi uma ocasião para iniciar projetos que continuam ainda e vão alcançar maior extensão. Este é o sentido do acolhimento das “pessoas de rua", que se iniciou na paróquia de "Nossa Senhora do Desterro", em Campo Grande (Rio de Janeiro, Brasil). O pároco, Paulo Roberto Teixeira de Abreu sscc, diz-nos.


As Obras de Misericórdia corporais e espirituais são para os cristãos uma forma direta, simples e completa para manifestar aos seres humanos, homens e mulheres de nosso tempo, ainda que de forma humana e limitada, um exemplo da imensa misericórdia que brota do coração de Deus, rico em bondade e amor. O olhar misericordioso de Deus sobre nossas debilidades e pecados, sua ação salvadora que nos liberta de nossos males e dos males do mundo nos torna conscientes desta tarefa humana: sermos capazes de manifestar ao mundo este mesmo amor e misericórdia.

De forma específica, o Ano Santo da Misericórdia nós faz retomar esta atitude básica e fundamental de nossa fé: "Sede misericordiosos como vosso Pai é Misericordioso". Graças a este apelo trazido pelo Papa Francisco, diversas famílias, comunidades, grupos, entidades e mesmo pessoas individuais, motivadas por esta reconvocação à misericórdia, estão dando passos em direção a uma vida mais comprometida e aberta às necessidades das pessoas que mais sofrem em um mundo marcado pela injustiça e exclusão, e assim, ajudam a vencer a "globalização da indiferença".

Em nossa Comunidade Paroquial, Nossa Senhora do Desterro, que tem um longo histórico de atividades e projetos nesta direção; diante de um grande desafio que é a dura e complexa realidade das pessoas em situação de rua, ou como costumamos chamá-los: "moradores de rua"; iniciou um trabalho de apoio a estas pessoas que vivem próximas de nós.

Motivados pelo Ano da Misericórdia e questionados por uma realidade onde as pessoas que vivem na rua enfrentam sozinhas uma luta diária contra a fome, a exposição ao frio, ao calor, chuvas. Muitas vezes culpabilizados pela sociedade por causa da situação em que se encontram, da mesma forma como generaliza seu estado, ignorando a singularidade de cada indivíduo, onde a indiferença cria uma invisibilidade geradora de várias e graves violações, tratando essas pessoas como um perigo, uma ameaça e ate mesmo com desejo de eliminá-las, apoiando um sistema que mata de forma lenta e silenciosa; chegamos a conclusão que podemos abrir uma porta: 


Com um grupo de voluntários, leigos, leigas, religiosos, começamos a acolher uma vez por semana, todas as segundas feiras pela manha, pessoas em situação de rua como um serviço de apoio e ponte para nos aproximar de sua realidade, conhecer algo de suas vidas e ajudar no que for possível e necessário. O projeto consiste inicialmente em abrir uma porta todas as segundas feiras de manhã, oferecer um espaço para higiene pessoal, banho, tolha, roupa, corte de cabelo, uma refeição: café com leite e pão com manteiga e atender da melhor forma possível como e com o que cada um sabe fazer e oferecer.

Contamos com o apoio de profissionais da área do serviço social, saúde, assistência jurídica e psicológica e membros da comunidade paroquial que abraçaram esta proposta. O contato humano, aberto e simples, direto e franco pode ser uma porta, uma oportunidade para vencermos a indiferença e tratar a todos como irmãos e irmãs.
                                                           



Works of Mercy in Campo Grande (Rio de Janeiro, Brazil)

The Year of Mercy is over. But we know that the task of being merciful in the world continues to be an emergency. The holy year was an occasion to begin projects which still go on and even take on more. This is the case in the welcome of street people which began in the parish of “Nossa Senhora do Desterro” (Our Lady of the Exile) in Campo Grande (Rio Janeiro, Brazil). The pastor Paulo Roberto Teixeira de Abreu sscc tells the story.

The spiritual and corporal Works of mercy, however human and limited they may be, are for Christians a manifestation , simple and thorough, of the great mercy directed to the men and women of our time, a mercy  that flows from the heart of God, rich in goodness and love.  The merciful regard of God for our weaknesses and sins, his saving action that saves us from our own sins and the evils of the world, make us conscious of this one human task: show this same love and mercy to others.

The Holy Year of Mercy made us take up concretely this basic and fundamental attitude of our faith. Be merciful as your heavenly Father is merciful. Thanks to this call of Pope Francis many families, communities, spontaneous groups, established organizations and individuals are motivated by this renewal in mercy. They have made advances to living a life that is more committed and open to the needs of people suffering ever more in a world marred by injustice and exclusion. All have helped to overcome a “globalization of indifference.”

In our parish community Our Lady of the Exile in Campo Grande (Rio Janeiro, Brazil), there is a long history of regular activities and special projects to confront the hard, complex reality of the street people (“moradores de rua” ), or as we say the homeless. We have undertaken a new initiative to support the ones who live near us.

We were motivated by the Year of Mercy and challenged by the stark reality of street people who face a daily struggle alone against hunger, exposure to cold, to heat, to floods. We came to see that often these persons are blamed by society for the condition in which they find themselves. Society generalizes their condition as if each one is not an individual and not without a diverse set of circumstances. There is an indifference which renders persons invisible and therefore subjects persons to many and grave abuses. We could treat persons as dangerous, see then as a threat to be eliminated.  We would then be supporting a society that kills by a sluggish and silent form of neglect. We came to a conclusion that we had to open a door of mercy.


We began as a group of volunteers-laity, religious-to welcome a group of street people once a week every Monday morning. We wanted to offer help however possible and build a bridge to know up closer something of their lives.  Initially the project was to open a door of mercy every Monday morning and to give a space for personal hygiene, offering a shower, towel, clothes, haircuts, and a meal: coffee with milk, bread and butter and to attend the best way possible with whatever volunteers knew to do and make available. Now we depend on the support of professionals in the field of social services, health, legal assistance and psychology and on the members of the Parish council who have adopted the project. The human contact, open, simple, direct and frank can be a door, an opportunity to overcome indifference and to treat all as brothers and sister.
 
Paulo Roberto Teixeira de Abreu ss.cc.



 Œuvres de miséricorde à Campo Grande (Rio de Janeiro, Brésil)

L’année de la miséricorde est terminée. Mais nous savons que notre  devoir  de rendre la  miséricorde présente dans le monde reste toujours une urgence. L’année sainte a été l’occasion de lancer des projets qui se poursuivent toujours  et ont acquis même de nouvelles dimensions. C’est le cas de l’accueil des  gens de la rue, qui a été lancé  par  la paroisse  de "Nossa Senhora do Desterro",  (« Notre Dame de l’exil »), à Campo Grande (Rio de Janeiro, Brésil). Son  curé, Paulo Roberto Teixeira de Abreu sscc, nous le raconte.

Les œuvres de miséricorde physiques  et spirituelles sont pour les chrétiens une manifestation directe, simple et entière  accordée à des personnes, hommes et femmes de notre temps, même si c’est  d’une manière humble et limitée, de la grande bonté qui s’épanche du cœur de Dieu, toujours riche en bonté et en amour. Le regard miséricordieux de Dieu sur nos faiblesses et nos péchés, son action pour nous  libérer de nos maux personnels et sociaux, nous fait prendre conscience de ce devoir d’homme : être capables de manifester au monde ce même amour et cette même miséricorde de Dieu.

En pratique, l’année sainte de la miséricorde nous a fait revenir à cette attitude fondamentale de notre foi : « Soyez  miséricordieux comme votre Père est miséricordieux. » Grâce à cet appel du pape François, différentes familles, communautés, groupes, organisations et même  personnes individuellement, motivés par ce renouveau de la Miséricorde, ont fait des avancées vers une vie plus engagée et ouverte aux besoins des personnes qui souffrent le plus dans ce monde marqué par l’injustice et l’exclusion. Ils travaillent  ainsi à dépasser  la « mondialisation de l’indifférence ».

Dans notre communauté paroissiale, Notre Dame de l’Exil, à Campo Grande (Rio de Janeiro, Brésil), qui a déjà une longue histoire d’activités et de projets dans ce sens, devant le  défi important qu’est la réalité dure  et complexe des gens de la rue, ou comme nous les appelons, les « sans-abri » (« moradores de la rua »), nous nous sommes mis à travailler pour venir en aide à ces gens qui vivent tout près de nous.

Nous avons été motivés par l’année  de la miséricorde et interpelés  par la réalité que  vivent les personnes de la rue, seuls  quotidiennement face  à la faim, exposés  à la pluie, la chaleur, au froid. Ils se sentent souvent culpabilisés  par la société à cause de leur  situation de misère ; également   la mentalité tend à généraliser leur situation, sans tenir compte de la singularité  de chaque cas ; et cela conduit à une indifférence qui les rend invisibles aux yeux de la société, ce  qui génère  de graves violations et amène à traiter ces gens  comme un danger, une menace, avec le désir plus ou moins avoué  de les éliminer. Ainsi s’installe un système qui tue de manière lente et silencieuse. Nous sommes arrivés à la conclusion que nous devions  ouvrir une porte.

Avec un groupe de bénévoles, laïcs et religieux, nous avons commencé à recevoir une fois par semaine, tous les lundis matins, les gens de la rue, comme service  d’aide et lien pour nous rapprocher de leur vie, pour connaître le concret de  leur existence et les  aider selon nos possibilités et leurs besoins. Le projet a consisté  initialement à ouvrir  une porte chaque lundi matin, leur offrant un espace pour leur hygiène personnelle, avec salle de bain, serviettes, vêtements, coupe de cheveux et alimentation : café au lait, pain, beurre et une manière de servir la plus correcte possible, selon  le bon vouloir et le savoir-faire de chacun.

Nous comptons sur le soutien de professionnels dans le domaine des services sociaux, santé, assistance juridique et psychologique et avec les membres de la communauté  paroissiale  qui ont accepté cette proposition. Le contact ouvert et simple, direct et franc,  peut être une porte ouverte, une occasion  de dépasser  l’indifférence et de  traiter tous ces gens de la rue, comme frères et sœurs.

 Paulo Roberto Teixeira de Abreu ss.cc.


Obras de misericordia en Campo Grande (Río de Janeiro, Brasil)

El año de la misericordia terminó. Pero sabemos que la tarea de hacer presente la misericordia en el mundo sigue siendo una emergencia. Este Año Santo fue una ocasión para iniciar proyectos que continúan aún y incluso van tomando más dimensión. Este es el caso de la acogida de las "personas de la calle", que se inició en la parroquia de "Nuestra Señora del Destierro", en Campo Grande (Río de Janeiro, Brasil). El párroco, Paulo Roberto Teixeira de Abreu sscc, nos lo cuenta.

Las obras de misericordia corporales y espirituales son para los cristianos una manifestación directa, sencilla y completa, a los seres humanos, hombres y mujeres de nuestro tiempo, aunque sea de una manera humana y limitada, de la gran misericordia que brota del corazón de Dios, rico en bondad y amor. La mirada misericordiosa de Dios sobre nuestras debilidades y pecados, su acción salvadora que nos libera de nuestros males y de los males del mundo, nos hace conscientes de esta tarea humana: ser capaz de mostrar al mundo ese mismo amor y misericordia.

En concreto, el Año Santo de la Misericordia nos hace retomar esta actitud básica y fundamental de nuestra fe: "Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso." Gracias a esta llamada del papa Francisco, diversas familias, comunidades, grupos, organizaciones e incluso individuos, motivados por esta renovación a la misericordia, han dado pasos hacia una vida más comprometida y abierta a las necesidades de las personas que más sufren en este mundo marcado por la injusticia y la exclusión, y así ayudan a superar la "globalización de la indiferencia."

En nuestra comunidad parroquial, Nossa Senhora do Desterro, en Campo Grande (Rio de Janeiro, Brasil), que tiene ya una larga historia de actividades y proyectos en esta dirección, ante el desafío importante que es la realidad dura y compleja de la gente en la calle, o como los llamamos, "los sin techo" (“moradores de rua”), se comenzó a trabajar para apoyar a estas personas que viven cerca de nosotros.

Fuimos motivados por el Año de la Misericordia e interpelados por una realidad donde las personas que viven en la calle se enfrentan solas a una lucha diaria contra el hambre, la exposición al frío, al calor y a las lluvias. A menudo son culpabilizados por la sociedad debido a la propia situación en que se encuentran; asimismo se generaliza su estado, haciendo caso omiso de la singularidad de cada individuo; con una indiferencia que crea una invisibilidad que genera varias y graves violaciones, tratando a estas personas como un peligro, como una amenaza e incluso con el deseo de eliminarlas, apoyando así un sistema que mata de una forma lenta y silenciosa. Llegamos a la conclusión de que podíamos abrir una puerta.

Con un grupo de voluntarios, laicos, religiosos, comenzamos a recibir una vez por semana, todos los lunes por la mañana, gente de la calle como un servicio de apoyo y como un puente para aproximarnos a su realidad, a saber algo de sus vidas y ayudar en todo lo posible y necesario. El proyecto consiste inicialmente en abrir una puerta cada lunes por la mañana, ofreciendo un espacio para la higiene personal, ofreciendo baño, toalla, ropa, corte de pelo, y una comida: café con leche y pan con mantequilla y atender de la mejor manera posible, con lo que cada uno sabe hacer y ofrecer.

Contamos con el apoyo de profesionales en el campo de los servicios sociales, salud, asistencia legal y psicológica y con miembros de la comunidad parroquial que han adoptado esta propuesta. El contacto humano, abierto y sencillo, directo y franco, puede ser una puerta, una oportunidad para superar la indiferencia y tratar a todos como hermanos y hermanas.


  Paulo Roberto Teixeira de Abreu ss.cc.