Friday, April 16, 2021

Pedro Casaldáliga, abrazar la utopía del reino en lo pequeño


Por Nicolás Viel sscc (Chile)

Hace algunos meses hemos vivido como Iglesia latinoamericana, la pascua de Pedro Casaldáliga (1928-2020); pastor, teólogo y poeta. Este misionero fue obispo de Sâo Felix de Araguaia (Mato Grosso, Brasil), una diócesis enorme que recorrió junto a muchos compañeros y compañeras de camino. Su vida, sus gestos, sus silencios y sus versos son una semilla que está comenzando a germinar, como el grano de trigo que al morir da mucho fruto (Jn 12, 24).


Durante ocho años padeció un Parkinson, el que lo fue preparando para el momento de su muerte. En medio de su despedida, nos conmovieron sus pies descalzos, la biblia abierta sobre su cuerpo, los indígenas cargando su féretro, esa tumba sencilla mirando al río junto a un peón y una prostituta. Toda su vida, sus causas y su muerte, están llenas de belleza y sentido. Hay mucho de su vida que le puede decir algo a nuestro andar. Sería pretencioso decir una palabra definitiva, por tanto, sólo me atrevo a atisbar algunas ideas de carácter pastoral, que la vida de este referente de nuestra Iglesia de América Latina nos puede regalar.


Una vida que amó y sufrió a la Iglesia


La vida de Pedro Casaldáliga no se puede comprender sin su pertenencia a la Iglesia. Su testimonio de amor eclesial, nos puede inspirar para vivir una relación madura con la Iglesia, que sea capaz de cultivar la amabilidad junto con el sentido crítico y la corrección fraterna. “El amor maduro a la Iglesia deberá ser siempre un amor crítico, sobre todo cuando en la Iglesia predominen otros intereses que los del Reino”.


En esta línea, una relación madura con la Iglesia, sabe identificar el núcleo fundamental de la fe, de lo accesorio, incorporando en su capacidad de discernimiento la “jerarquía de verdades” (UR 11), que el Papa Francisco ha resaltado en sus reflexiones (EV 36, 246). Para el misionero claretiano, la verdad fundamental de la fe es Dios y el amor histórico al pueblo sufriente. Cuando uno revisa su correspondencia, no deja de impresionar su libertad y honestidad para decir las cosas. En una carta directa a Juan Pablo II, afirma: “para muchos de nosotros, ciertas estructuras de la Curia no responden al testimonio de simplicidad evangélica y de comunión fraterna que el Señor y el mundo reclaman de nosotros; ni traducen en sus actitudes, a veces centralizadoras e impositivas, una catolicidad verdaderamente universal(…)”. Casaldáliga critica desde un profundo amor y compromiso. No tiene miedo en expresar sus sueños, o su molestia con lo que considera equivocado.


La crítica de Casaldáliga nunca se hace desde afuera y siempre comienza por sí mismo, “nosotros, con frecuencia, los miembros de la jerarquía, no reconocemos de hecho a los laicos como adultos y corresponsables en la Iglesia, o queremos imponer ideologías y estilos personales, exigiendo uniformidad o atrincherándonos en el centralismo”.


Casaldáliga amó profundamente a la Iglesia, y en nombre de ese amor, la criticó cuando la vio acomodada y centrada en sí misma. En la misma línea del Papa Francisco, animó a la Iglesia a salir hacia el sufrimiento de los pobres, instándola a “beber el cáliz de los Pobres”. Su experiencia de Iglesia fue sumamente comunitaria, abierta y dialogal. Puso en el centro de su quehacer pastoral, la construcción de cultura de la solidaridad, que opta incontestablemente por los empobrecidos y sus causas. Para el obispo, vivir en la Iglesia, supone vivir en tensión y que esa tensión, siendo muy exigente, tiene enorme belleza.


Rescatar a Jesús de Nazaret como núcleo configurador


La vida de Casaldáliga es una llamado a recuperar el cristo-centrismo de nuestra vida de fe. La persona de Jesús se ha perdido no sólo de nuestros horizontes pastorales, sino de nuestra experiencia creyente. Jesús fue la principal causa de su vida y su muerte: “Mi fuerza y mi fracaso, eres tú /  Mi herencia y mi pobreza. Tú, mi justicia, Jesús (…) Mi muerte y mi vida. Tú
La experiencia creyente del obispo es la de un Dios que se encarna en un hombre pobre, cuyas manos y pies están llenos de tierra. Casaldáliga, en la misma línea del Papa Francisco, vivió convencido de que Jesús es el rostro de la misericordia del Padre. Toda su vida fue una búsqueda permanente de las opciones preferenciales de Dios por lo pequeño, lo irrelevante, lo marginal y lo pobre. “Eres un Dios escondido, pero en la carne de un hombre. Eres un Dios escondido en cada rostro de pobre. Más tu Amor se nos revela cuanto más se nos esconde”.
Hablar del rescate de Jesús, como centro configurador de nuestra vida de fe y de nuestra acción pastoral, quiere decir rescatar la humanidad de Jesucristo, o bien, la “versión de Dios, en pequeñez humana”.  Para Casaldáliga, “hay que evitar el espíritu triunfalista, pero hay que evitar, también, el espíritu derrotista y volver a Jesús de Nazaret. El seguimiento es la mejor definición de la espiritualidad cristiana, el seguimiento de Jesús con la opción por los pobres, el diálogo abierto, la solidaridad”.


Una pastoral centrada en la utopía del reino


El rescate de Jesús, trae consigo recuperar la centralidad de la utopía del proyecto del Reino, la cual crece en pequeñito (Mt 13, 31-35). Muchas veces se nos pierde el centro de nuestra misión y se nos olvida que la Iglesia, “debe definirse y comprenderse a sí misma desde el reino predicado e inaugurado por Jesús de Nazaret”. En muchas de sus cartas y poemas comparte la centralidad de las opciones que movilizan su vida, “servir al Reino sirviendo a la Humanidad a partir de la opción por los pobres”.
Para Casaldáliga la vida sin utopía y alegría no valen la pena. En este sentido, nuestro combate de la fe se juega en la fidelidad cotidiana, donde “mientras más utópicos, más cotidianos”. Aunque los horizontes utópicos de nuestro mundo se disipan en vidas calculadoras, la verdadera utopía del Reino siempre se está jugando la vida en medio de gestos concretos.
Una vida movilizada por la utopía del Reino es consciente de sus límites y debilidades, “a todos de vez en cuando el cansancio o la desilusión o los supuestos derechos del egoísmo se nos vienen encima, y nos dan ganas de bajar las armas y vivir como la mayoría”. En esto el obispo transparenta sus fragilidades de un modo muy hermoso, “si no he sabido hallarte siempre en todos, / nunca dejé de amarte en los más pobres”. No teme a reconocer el verse superado por el dolor y la injusticia, “por causa de tu causa me destrozo, como un navío, viejo de aventura”. A nivel pastoral se necesita discernir, porque el que quiere abrazar todas las causas, normalmente no termina abrazando ninguna.


Un caso concreto. En estos tiempos de pandemia no son pocos los jóvenes que abandonaron la capilla, para ir a servir a la olla popular. Pasaron de la eucaristía sacramental a la eucaristía existencial, reconociendo que “la libertad con hambre es una flor encima de un cadáver. Donde hay pan, allí está Dios”. Necesitamos una propuesta pastoral que rescate la centralidad del compromiso por el reino, sin abandonar la centralidad en Jesús. Inspirados en Casaldáliga, el reino debiera ser el gran tema de nuestra vida, “nunca te canses de hablar del Reino, nunca te canses de hacer el Reino, nunca te canses de discernir el Reino, nunca te canses de acoger el Reino, nunca te canses de esperar el Reino”.


Se trata de vivir una pastoral que sea buscadora del suburbio humano, de lo marginal, de los diferentes rostros de abandono, sufrimiento y marginación. Quizás necesitamos fomentar compromisos más modestos pero más profundos. Quizás es tiempo de jugarnos la vida en rostros concretos. Una pastoral buscadora de periferias sociales y existenciales, que animada por estos profetas, busque “humanizar la humanidad practicando la proximidad”.


Toda su acción pastoral consistió en una compasión activa, en dolerse con el dolor del otro, “porque tu soledad también es mía;/ y todo yo soy una herida, donde/ alguna sangre mana”. Su testimonio de vida y de fe, pueden inspirar a que nuestra Iglesia se reconecte con temas que en otras épocas fueron muy importantes; como el compromiso con los derechos humanos, la ética pública, el tejido colectivo, la política. Su vida nos invita a abrazar pequeñas utopías y causas en este presente, con sus límites y posibilidades.


Una pastoral que celebre la esperanza


Mirando la vida de este gran referente de nuestra iglesia, nos podemos preguntar ¿Cómo se sostiene la utopía hasta el final de la vida? ¿Cómo una vida puede albergar tanta esperanza en medio de tanto dolor y decepción? Una posible clave está en la capacidad de celebrar la esperanza.


Nadie quiere pertenecer a un grupo en el que no haya alegría. Si no hay jóvenes en nuestras parroquias es porque, muchas veces, no hay alegría y fiesta. Lo hermoso de una pastoral que celebra es que tiene a su base una esperanza cargada de significación teológica, “ya que debe entenderse como ratificación de la causa de Jesús por parte de Dios, como confirmación de su proyecto e identidad; y tiene corolario antropológico, puesto que alimenta la fe en nuestra propia resurrección”. El mismo Casaldáliga vivió su vida entre la lucha y la fiesta: “Yo pecador y obispo, me confieso (…) de no perder el sueño, ni el canto, ni la risa, de cultivar la flor de la Esperanza, entre las llagas del resucitado”.


La vida de Casaldáliga nos inspira para que nuestra pastoral sea una celebración donde todos encuentren lugar, sin jerarquías, ni primeros puestos, sin excluidos ni marginados, donde la diversidad sea la regla, donde se celebre el hecho de hacer comunidad que gasta la vida en causas que valen la pena. Que nuestros espacios pastorales sean mesas sencillas y festivas, que anticipen la fiesta definitiva, donde Dios sea todo en todos (cf. 1 Cor 15,28).


En nuestras celebraciones alimentamos la utopía por el reino, recuperamos fuerzas para nuestras causas. No son festejos vacíos, ni búsquedas de entretención sin rumbo. A pesar de días grises, de noches oscuras y de tiempos difíciles se puede celebrar, porque nuestra vida está sostenida en una esperanza teologal, que nos permite integrar los fracasos y las ausencias del camino.


La vida de Pedro Casaldáliga se mantuvo firme en medio de la persecución y la amenaza. Todo su andar fue un abrir surcos de esperanza para su prelatura de Sao Félix. Vivió amenazado de muerte durante muchos años, pero aún así en los momentos más críticos, no dejó de celebrar, porque es la celebración la que mantiene viva la esperanza. Incluso la indignación ética frente a la realidad es una indignación esperanzada. Sólo una vida profundamente arraigada en Jesús, sostenida por la esperanza, puede celebrar en medio de la noche del dolor humano.


Casaldáliga, inspirador del Papa Francisco


Nuevamente nuestra Iglesia latinoamericana nos regala un testimonio de coherencia y libertad, cuya vida trasluce evangelio por todas partes. Por nuestra parte, tenemos la responsabilidad de conocer y transmitir su historia y poesía, estando atentos a las tentaciones de moda que nos acechan, “renunciar a la memoria, renunciar a la cruz, renunciar a la utopía o esperanza”. En la memoria nos jugamos el futuro.


No deja de ser esperanzador que muchas de sus inquietudes sobre la Iglesia, la opción por los pobres, el compromiso social y político, parecen haber encontrado eco en el Papa Francisco. Para ambos “la Iglesia no es para sí; es para el Reino, y ha de estar al servicio del mundo -violento y pobre-, como su maestro Jesús, que "no vino para ser servido sino para servir" (Mt 20, 28)”. Tanto Pedro como Francisco, sueñan con una Iglesia dialogante con fuerte sentido comunitario, que viva desde la centralidad en Jesús y la utopía del reino, que sea capaz de celebrar la vida y la esperanza en medio del dolor y el sufrimiento. 


Este testigo de la Iglesia latinoamericana nos invita a jugarnos la gran utopía del reino en lo pequeño. Y para esto aconseja, “hay que saber llevar la Vida y la Política y la Iglesia con cierto garbo, sin amarguras, tirando para adelante, siempre. El Reino, no lo olviden, siempre es mayor”. En su funeral el actual obispo de São Félix do Araguaia expresó: "soñó, y soñó con los pies en la tierra, porque no sólo permaneció en el sueño, sino que trató de vivir y luchar para que este sueño se hiciera realidad”.


La vida resucitada de Casaldáliga está comenzando a germinar con una fuerza inusitada. Su vida nos habla de una mística de lo pequeño y una mística del arraigo. Todo su andar fue ligero de equipaje, para caminar el camino del evangelio de los pobres. “No tener nada. No llevar nada. No poder nada. No pedir nada. Y, de pasada, no matar nada; no callar nada. Solamente el Evangelio, como una faca afilada (…)”. Su partida nos atisba la resurrección, que muchas veces se nos nubla en medio de tanto dolor humano. Mientras tanto las pequeñas comunidades de la Iglesia latinoamericana no dejarán de agradecer la vida de su profeta y poeta.




Wednesday, March 3, 2021

L’offrande du Christ en Marc 9, 2-10



Par Ben Kumongo sscc

 « Offrez à Dieu un sacrifice de louange, qui consiste à proclamer son nom (Heb. 13, 15) ».

 En effet, parler de l’offrande du Christ dans le contexte de Marc 9, 1-10, c’est vouloir exalter encore en profondeur deux piliers de ces quarante jours de carême. En occurrence l’offrande (l’aumône ou le partage) et la prière. Au fonds l’offrande du Christ dont il s’agit ici, c’est donc cette prière fervente qu’il offre au père en compagnie de Pierre, Jacques et Jean. Cette prière n’est pas individuelle mais communautaire.  Nous y décelons six caractéristiques. C’est ce qui fait l’objet de cette ébauche. Voici les traits :

  1. C’est une prière communautaire : Jésus prend avec lui Pierre, Jacques et Jean (Mc. 9,2).
  2. C’est l’initiative de Jésus lui-même d’aller prier (v 2)
  3. Il se fait sur une haute montagne (v 2)
  4. L’initiateur de la prière (Jésus) se transforme devant ses compagnons (v3)
  5.  Une prière qui attire les grands de l’Ancien Testament : Moise symbole de la loi du Sinaï, Eli symbole des  grands prophètes (v3)
  6. Une prière qui séduit ses participants jusqu’à ne pas se fatigué (v5)



De ces six traits, nous avons médité sur six attitudes à cultiver.des Quelles leçons  pratique  retenir  pour nous

  1. Notre prière est une offrande riche de sens. Si nous le faisons avec un cœur plein d’adoration à Dieu, les anges et les saints du ciel viendront s’associer à nous.
  2. Le choix : de douze apôtres, Jésus choisi trois pour l’accompagner. La prière est un exercice difficile. Surtout dans un contexte où il fallait gravir une haute altitude. Pour que nos moments de prière communautaire nous transforment, ceux qui les président doivent avoir la conscience d’être à la place de Pierre, Jacques et Jean pour aider les autres à s’élever au niveau d’une prière qui nous transforme
  3. Pourquoi Jésus n’est pas  monté seul ? comme maitre, jésus comme dans Luc 5,16 : « il se tenait retiré pour prier », il se retiré pour une prière personnelle. Dans le contexte de Marc 9,2 il agit en pédagogue pour apprendre à ceux sur qui il confiera l’église plus tard non seulement la gloire de la résurrection mais aussi la nécessité et l’unité entre lui et les hommes de l’histoire du salut dont Moise et Eli.
  4. Construisons ici trois tentes : une prière bien faite ne fatigue pas à la première heure, ça dispose les cœurs pour y demeurer longtemps.
  5. Elie et Moise s’entretenait avec lui : la prière n’est pas toujours un lieu de solitude mais un moment d’union avec nos ainés dans la foi et dans la mission. Les archanges et les saints de Dieu sont disposés à s’entretenir  avec nous pour réconforter et nous appuyer dans la mission. Nous croyons qu’ils peuvent nous partager leur expérience.
  6. Mon fils bien aimé, écoutez le : Par notre prière nous montrons que nous aimons Dieu et Dieu le premier à nous aimer, ne cache pas son grand amour quand nous sommes en prière. En prière nous l’écoutons. Il recommande au monde d’écouter ce qui le prie car leur message leur vient de l’union qu’ils ont avec Dieu par la prière.

Saturday, February 13, 2021

Why aren't we talking about the farmers' protest in India?



by Sujata Jena sscc

 

One tweet on the farmers' protest aroused the supporters of the ruling party in India. The one tweet became the headline on all the national channels. The same tweet woke up many Bollywood celebrities and sport stars, who have long been silent on the farmers' protests.

I am talking about the tweet made by globally-known pop singer Rihanna on Feb. 4. She tweeted to her over 101 million Twitter followers: "why aren't we talking about this?! #FarmersProtest." Rihanna linked to a CNN 18 news headline: "India cuts internet around New Delhi as protesting farmers clash with police." It is a usual tactic of Indian Prime Minister Narendra Modi's government to prevent protests.

Embedded rich media on Twitter

Soon after, several Bollywood celebrities and sports stars, supporters of the ruling party, expressed support for the government's stand on the protests and called for an "amicable resolution" to the protests through coordinated tweets with the hashtags #IndiaTogether and #IndiaAgainstPropaganda.

An Indian celebrity replied to Rihanna's tweet, "No one is talking about it because they are not farmers, they are terrorists who are trying to divide India."

CNN 18 news then had another headline: "International Celebrities' Anti-India Tweets: Plot to Defame?" Arguments are going around and around on this matter. Some asked what does this foreigner knows about India? How does she know what is right or wrong? This is India's internal matter. Others should not interfere.

About 110 million farmers have been striking on the outskirts of Delhi for over two months, braving the biting cold and rain in a peaceful protest against the three new agricultural laws that were passed last September. As many as 70 farmers have apparently died during the protest. Families of farmers who died during protests will not be compensated, the federal government told the lower house.

The farmers say the new laws will leave them poorer and at the mercy of corporations. Besides that, the bill prevents farmers from approaching the judicial system for any future disputes.




Ironically, the site of the farmers' protest presently looks militarized, like the India-Pakistan border or the India-China border. It is in New Delhi — the national capital of India! Our government has erected this against our farmers, an obstruction made of iron spikes, barbed wire, six to seven layers of iron barricades, and rows of cement barricades. It looks like a war field.

There are internet disruptions, food and water supplies are blocked, and journalists are arrested under false accusations. Those who raise their voice for the farmers find their Twitter accounts blocked, their passport verification stopped. The media portrays the farmers as anti-nationals, a vested international power, or as Khalistani, a "separatist movement" seeking an autonomous Sikh home in Punjab.

Isn't the argument about this being a purely internal matter completely wrong? The concern of farmers is raised globally because democratic values, human rights and civil liberties are threatened.

Some other international personalities like Swedish climate activist Greta Thunberg and the niece of U.S. Vice President Kamala Harris — Meena Harris — as well as members of the United Kingdom's Parliament, and some Canadian politicians also raised their voices to support the farmers' protest.

Thunberg has openly supported the farmers and has directed her followers to learn more about how they can help them. This is not new. She is a globally known climate campaigner.

But the media portrayed her tweets as a secret conspiracy. Delhi police allegedly registered a case against Thunberg.

Now, senior government ministers, Indian celebrities, sports stars and even the foreign ministry have urged people to come together under #IndiaTogether and #IndiaAgainstPropaganda and denounce outsiders who try to break the country with their tweets.

An internationally known sports star of India tweeted: "India's sovereignty cannot be compromised. External forces can be spectators but not participants. Indians know India and should decide for India." Unfortunately, he is a winner of the Bharat Ratna (the pearl of India) Award, India's highest civilian award.

Obviously, people across the globe are concerned about the democratic and human rights of the people. It is a shame some Indians are not concerned about their own farmers.

Of the Indian population of 1.38 billion, 70% of rural households depend primarily on agriculture for their livelihood — with as many as 82% being small farmers or marginalized. So what is the meaning of #IndiaTogether?

Most importantly, why can't we speak out when the human rights of any person are threatened anywhere?

If the same kind of comments were to happen tomorrow about Brazil, and the Brazilian president says, "These are internal Brazilian matters; everyone else is only a spectator; and the Amazon forest can be burned," does that make any sense?

Paradoxically, when the Amazon forest issue was raised, the same Indian celebrities who now denounce outsiders speaking on Indian matters, shared: #BlackLivesMatter. The prime minister of India basically endorsed Trump's 2020 reelection, saying "Abki Baar, Trump Sarkar" ("This time it's the turn of the Trump administration"). These were all fine. But when a foreigner raises a voice against Indians, it becomes an internal issue.

We live in a globalized world. What happens in one place has an impact on other places. If it is every human being's responsibility to raise a voice against Amazon deforestation; it is also the responsibility of everyone to stand in solidarity with the farmers who feed the world.

The Rev. Martin Luther King said, "Injustice anywhere is a threat to justice everywhere." Wherever the values of democracy are attacked, we must raise our voice. This could be in our family, community, society and elsewhere.


Jesus preached God's kingdom in a new and powerful sense as he challenged the socio-political and economic structure of the society that victimized the poor.

Prophets in the Old Testament denounced injustice and greed fervently and urged fostering of the common good among all.

We can discern that when the prophet Amos cried, "Let justice roll down like waters!" he is attacking several injustices (Amos 5:24). The people he denounces take their own cut from the hard work of poor people, treat them with contempt and take bribes (Amos 5:11). When they sell wheat, they rig the scales and the currency (Amos 8:5). It is always poor people who are their victims. These ruthless exploiters are nameless, but they plainly have wealth and power.

In this context, Rihanna's "why aren't we talking about this" is a wake-up call for many of us who are mere spectators of the farm law. It is a challenging and thought-provoking message to denounce injustice and stand for justice — especially for the voiceless and the vulnerable ones — for whatever we do to the least of his people we do to Him.

The church must stand in solidarity with the farmers. It is important for the church to be with the people, especially in times of trials, tribulation and threats. The new laws are not only about the farmers. No, they are about every one of us. We must realize the fundamental fact: "No farmer, no food."

I stand with #farmers.

Farmers' rights are my rights.

 

Sujata Jena

Sujata Jena is a member of the Sacred Hearts of Jesus and Mary Congregation. She is an advocate and social activist. She has worked among Dalit and tribal women, children and youth of the eastern Indian states of Odisha and West Bengal. She is a correspondent for Matters India, a news portal that focuses on religious and social issues.

 

Thursday, January 7, 2021

Reflection on Profession Saia Fainga’a sscc (USA)





by Saia Fainga’a sscc (USA)

On the 3rd of January, 2021, I took my perpetual vows of Chastity, Poverty and Obedience. In his homily, Fr. Herman Gomes, ss.cc, main celebrant and provincial of the SS.CC, U.S Province, mentioned that professing the vows is one day, but I have to live them every single day. A good reminder and a good challenge for me as I reflected on my life as a temporary professed member in the last five years.

Members of various SS.CC communities in Hawaii attended the mass, together with families and friends. Through these people, I was assured that this vocation must be important, for them to come despite the busyness of their daily lives, let alone the pandemic that is happening here in Hawaii and the world.

2020 was a challenging year for my pastoral, but with the help of Fr. Clyde Guerrero, ss.cc, my superior, God’s work and love was still visible to me through my ministry to the school and the parish.

I have said yes to participate in contemplating, living and proclaiming God’s love to His people, so help me God and His holy Gospel.



Monday, November 23, 2020

The suffering of Good Mother is the Suffering of God

A viewed from a feminist perspective

By: Viktor Mage SSCC

“Remain in silence with Jesus who is offered on so many altars and in so many suffering people.  I do not get tired; I need Him for so many years lost without Him.  To be a repairer is to center prayerless on me and more on the world where sin hurts persons and society.  I pray for so many who don’t ask for God’s forgiveness through Jesus, the victim offered for us. When I make adoration I bring here to the chapel, people, the world, and my homeland.  I have received that love to be able to give it.  So many don’t receive it, they don’t want it; they seem not to need it.  If they only knew…I offer myself, a victim with Him… despite my unworthiness.” (Good Mother)

The Spirituality of ‘Nakedness’: A New Model of Solidarity



By: Fransiskus Fortunatus Antung sscc (Indonesia)

Henriette is more than a founder of SSCC Congregation. She is a patron and figure of Holy woman in our Congregation. She has deep faith quality in God. Henriette came from a rich family economically. I will say that she could have anything what she wants, for example food, clothes, education, entertaining, etc. At the time, Henriette grew up in the revolutionary regime. Fortunately, the condition of her family determined their life and needy. As a sufficient family, revolution did not big impact on her family. Logically, she could keep and stay cool in her comfort zone. The key is only obeying the revolutionary regime. But for some people, what she was doing was no-sense even unpredictable. Henriette went out of herself, from her comfort zone, then she did a ‘foolishness’. What is that? She hid the priest whom they reject to promise and obey on revolution. A rich woman took the different way by leaving what she had. Some people even me, if I live in that moment will judge her by saying, “wow, how stupid you are, Henriette”. But Henriette is an independent woman. There were no fears in her eyes. At a young age, she chose and decided a crucial thing with a big consequence too. What she did could endanger her and her family. She didn’t care about it. What kind of spirit dwells in her heart? I reflect that there was a great power and courage. I find that a great power is coming from great faith. Faith means believing in God totally and Henriette has done it.

Mother Henriette and Covid-19

In Jesus, we find all: his birth, life, death: this is our rule.


By Karol Huar sscc (Indonesia)

It must be confusing for some people when reading the title of this writing. Is there any direct connection between Mother Henriette and Covid-19? Why does the title of this writing is Mother Henriette and covid-19? In the next part of this writing, I will tell why does the title of this writing is Mother Henriette and covid-19.