Friday, January 21, 2022

Experiencia sinodal de Álex Vigueras sscc (Chile)

    En esta entrevista, concedida a la revista Vida Nueva (nº 3255, de 22-28 enero 2022), nuestro hermano Álex Vigueras sscc, de la Provincia de Chile, comparte su experiencia sinodal.


Alex Vigueras Cherres nació hace 57 años en un campamento minero dedicado a la extracción del salitre, en pleno desierto de Atacama. Conoció la Congregación de los Sagrados Corazones en la Parroquia Universitaria, cuando estudiaba Medicina en la Universidad de Concepción. Terminado el cuarto año, ingresó en la congregación seducido por las comunidades en la Iglesia y por la experiencia misionera; sobre todo, por el sentido de la vida, del dolor y la muerte, respuestas que no encontraba en la Medicina.

“Me fascinó y entré”, dice aún con emoción. Ha trabajado con jóvenes, ha sido formador en su congregación y superior provincial. Ahora es párroco en Diego de Almagro, pequeño pueblo en medio del desierto de Atacama, en el norte chileno. Escribe poesía y la musicaliza. Ha grabado cinco discos. Hoy por hoy, es integrante del equipo del Sínodo y del proceso de discernimiento para la Asamblea Eclesial nacional de Chile.

PREGUNTA.- ¿Qué significa la sinodalidad en la Iglesia?

RESPUESTA.- Es una invitación a cambiar para ser más fieles a aquello que somos: Iglesia de Cristo, Pueblo de Dios, en camino a la plenitud del Reino. Plenitud que anhelamos y que, al mismo tiempo, portamos, que todo ser humano lleva en sí, no solo el cristiano. Sinodalidad dice más que “comunión”. Solemos malentender la comunión como armonía entre los que formamos la Iglesia. La comunión es poner en común el don que cada uno tiene, que cada uno es. Eso está más cercano de la sinodalidad. Y eso es mucho más bello y complejo que la pura armonía, esa mirada integra mejor el conflicto, la alteridad, la pluralidad.

Siempre desviarse

P.- ¿Cuál es, entonces, su importancia y valor?

R.- En relación a “caminar juntos”, Jesús caminaba para hacerse el encontradizo, para estar allí donde estaba la gente que tenía necesidades, que le buscaba. Su itinerario es un constante desviarse a partir de las necesidades de la gente. Y no es que luego él retorne a un lugar central; está siempre en camino. Caminar es siempre desviarse.

La sinodalidad es más que un caminar de iguales. La invitación de Jesús no es a relacionarnos con los demás de igual a igual. Nos invita a hacernos siervos, a lavar los pies. Solo una actitud como esa puede garantizar una sinodalidad verdadera, cueste lo que cueste.

Caminamos juntos, aunque nos han dado ganas de tirarlo todo por la borda por una Iglesia que ha sido motivo de vergüenza, que a veces quiere ser una élite espiritual, con formas que hoy escandalizan; abandonar porque nos sentimos perdidos. Sin embargo, hemos querido seguir caminando como Rut al lado de Noemí (“no insistas que te deje… tu pueblo será mi pueblo, tu Dios será mi Dios”). Y eso porque hemos experimentado a Dios mismo caminando a nuestro lado con esa sorprendente fidelidad. Fidelidad expresada en tanta gente que nos ha alentado, que nos ha acompañado, que no nos ha abandonado.

P.- Y todo con un coronavirus de por medio…

R.- La pandemia ha mostrado que necesitamos caminar juntos, porque solo juntos podemos salvarnos. Eso nos pone en el horizonte de la ternura, que es el cuidado por el frágil, pero de aquel que también se sabe frágil. El Papa ha puesto de relieve la solidaridad como el cuidado de la fragilidad, del frágil; pero no aparece todavía la otra parte, la que hace de la solidaridad ternura: el que cuida es también frágil. Caminar juntos, más que una opción, es una necesidad… y, de paso, el paradigma de la ternura nos purifica de nuestras pretensiones elitistas. Tenemos que mirar la sinodalidad desde el amor y desde la cruz, como consecuencia de un amor así de exagerado. La sinodalidad crucifica.

Saturday, December 25, 2021

Vida consagrada en modo sinodal (América Latina)

 


Encuentro Virtual de la F.I. SS.CC., en América Latina


por Rocío Pilar Guerrero sscc, 

coordinadora de Formación Inicial en América Latina


El 10 de diciembre hubo un encuentro virtual de la Formación Inicial a nivel Latinoamérica. El tema: Jesús Paradigma de lo sinodal, contemplarlo en la Palabra. En sintonía con la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, asumimos su lema.

La alegría del encuentro nos invitó a traspasar fronteras y a continuar aterrizando la realidad de jóvenes religiosos/as sscc al servicio de la Iglesia, en camino de Sinodalidad. 

 

Se reconoció que en tiempos de pandemia han surgido con más fuerza signos de esperanza, viviendo en solidaridad, en marcha con el pueblo, desde la dignidad de hijos/as de Dios, con motivos hacia la búsqueda de la esperanza, la renovación, la itinerancia. Retos brotan a nivel personal y comunitario, en la formación; los cambios que se quiere hacer no son olvidando la historia, sino recuperando la esencia de nuestro ser Sagrados Corazones. Avanzamos con cortos y largos pasos por el camino, la ruta no tiene fin, despertar es volver a empezar.

 

Este Encuentro fue propuesto por el Equipo de las Hna.s Formadoras de la Zona, coordinado por Rocío Pilar Guerrero, Coordinadora de la FI en A.L, y Enrique Ramírez coordinador de la FI de la CIAL, apoyado por Mónica Jiménez, delegada Zonal, René Cabezón, Coordinador de la CIAL y los hermanos formadores.


* Artículo con el desarrollo den encuentro virtual de Fromación Inicial con fotos, indicaciones y diapositivas en este enlace: https://bit.ly/32xzLeq 

* Presentación en Power Point 'Formar para la sinodalidad' en este enlace: https://bit.ly/3qlRoWQ

* Vídeos:

Sinodalidad y PJV en Lima (Perú): https://youtu.be/hdbinMG1ZK8

Sinodalidad con migrantes (México): https://youtu.be/FIACbgNJyOY

Comunidad y misión en tiempos de pandemia (Las Laderas): https://youtu.be/WmIKlPnFIUY

Mejorar la condición de vida de la mujer (Ecuador): https://youtu.be/vg2M8267r-8

Monday, November 29, 2021

Jesus is born in Heathrow / Jesús nace en Heathrow




by Fernando Cordero sscc

During our visit to our sscc brothers in London, Jean Blaise Mwanda and myself witnessed a very painful reality in a place that has been totally closed down, even more so because of the pandemic. Thanks to the efforts of Fergal Maguire, one of the chaplains at the Heathrow Immigration Removal Centre, we were able to spend an afternoon talking to some of the 2,000 inmates who make up this prison. "We've been here for three days. We are from Iraq, Iran and Syria", says a young Iranian as he introduces us to his fellow inmates. They stand in a circle, and try to answer the many questions that arise during the first days of admission. Some are there because of crimes, others because they have no documents.  Many are. Thousands of miles away from their homeland. Fergal, with missionary experience in Mozambique, crosses borders.

One of the staff tells us that they try to help the inmates, although it is not always possible, because some of them are very nervous and are slow to confront others. They are concerned about suicide attempts. As we pass through corridors and wards, Fergal opens and closes doors every few minutes. After five years, he knows the place inside out. From time to time, an alarm sounds. The doors open only for a short distance. The poor people held here in some way resemble a parable.  In such an environment, the weight of the lack of freedom, of family remoteness, is felt. It seems, as in Bethlehem, that there is also a little "inn" for them in the global village, except this inn is a well closed cave from which they cannot escape.

We also talked to chaplains of other religions (Muslims, Buddhists, Hindus, etc.) and saw the different places of worship. Each one, from their own faith, tries to be a channel of hope for these people who are going through the hardships of isolation. Fergal has the gift of closeness and naturalness. He introduces us: "These are my bosses from Rome". Then an inmate spontaneously commented: "He's a very good person". You can see the appreciation and trust they have in him. A Romanian adult approached him with some papers and told him the latest news. The Poles complained to him about the six-week quarantines due to the Covid rules:  "Imagine 6 weeks in total isolation here in a cell".

Our brothers in London are a very small group. They serve two parishes, where the queues of needy people asking for food, a sandwich or a place to have tea have increased. They also look after one of our religious, who is ninety-one years old.  Fergal is particularly happy about his service in the prison and delighted that we have been able with him to visit the imprisoned brothers. A plane flies over the prison, resounding freedom. Surely this Christmas Jesus is born at Heathrow - not at the airport but in two large wards with barbed wire, high fences and endless gates. Jesus is born in Heathrow because he identifies with those who are in prison. In the midst of criss-crossed corridors, it really is the foolishness of God that is present among the discarded and which sustains the world.

21 Magazine (December 2021)



Jesús nace en Heathrow

por Fernando Cordero sscc

En la visita a nuestros hermanos en Londres, Jean Blaise Mwanda y un servidor hemos sido testigos de una realidad bien sufriente en un lugar totalmente clausurado, aún más si cabe por la pandemia. Gracias al empeño de nuestro hermano Fergal Maguire, uno de los capellanes del Centro de Deportación de Inmigrantes de Heathrow, hemos podido pasar una tarde dialogando con algunos de los 2000 internos que conforman esta prisión. “Llevamos tres días aquí. Somos de Irak, Irán y Siria”, nos comenta un joven iraní, mientras nos presenta a sus compañeros. Allí están en círculo intentando responder a tantas preguntas que brotan en las primeras jornadas del ingreso. Algunos están allí por delitos, otros por no tener documentación, a miles de kilómetros de su tierra. Fergal, con experiencia misionera en Mozambique, atraviesa fronteras.

Uno de los funcionarios nos comenta que intentan ayudar a los internos, aunque no siempre es posible, porque algunos están muy nerviosos y se enfrentan violentamente a otros. Les preocupan los intentos de suicidio. Mientras íbamos pasando por corredores y pabellones, Fergal va abriendo y cerrando puertas cada pocos metros. Se conoce, después de cinco años, el lugar al dedillo. De cuando en cuando suena alguna alarma. Las puertas se abren solo para un pequeño tramo. Se asemejan a una parábola de estas pobres personas aquí recluidas. En el ambiente se nota el peso de la falta de libertad, de la lejanía familiar. Parece que, como en Belén, tampoco hay “posada” para ellos en la aldea global, solo una cueva bien cerrada para que no puedan escaparse.

También hablamos con capellanes de otras religiones (musulmanes, budistas, hinduistas, etc.). Vemos además los diferentes lugares de culto. Cada cual, desde su fe, intenta ser cauce de esperanza para estas personas que transitan por la dureza del aislamiento. Fergal tiene el don de la cercanía y la naturalidad. Nos va presentando: “Estos son mis jefes que vienen de Roma”. Enseguida, un interno comenta espontáneamente: “Es muy buena persona”. Se nota el aprecio y la confianza que tienen en él. Un adulto rumano se acerca con unos papeles y le comenta una última noticia. Los polacos le expresan sus quejas por las cuarentenas de seis semanas con motivo de las normas del Covid: “Imagínate 6 semanas totalmente aislados aquí en una celda”.

Nuestros hermanos en Londres son un grupo muy pequeño. Atienden dos parroquias, en las que se han incrementado las filas de los necesitados pidiendo comida, un sándwich o un lugar para tomar el té. Cuidan a uno de nuestros religiosos con noventa años. Junto a ello, este servicio en la cárcel, que a Fergal le hace particularmente feliz. Está satisfecho con que hayamos podido estar con él visitando a los hermanos recluidos. Un avión sobrevuela la prisión, resonando libertad. Seguro que esta Navidad Jesús nace en Heathrow. No en el aeropuerto. En dos grandes pabellones con alambradas de espino, altas verjas y un sinfín de puertas. Porque él se identificó con los que están en la cárcel. Porque en medio de pasillos entrecortados, es realmente la locura de Dios de hacerse presente entre los descartados la que sostiene el mundo.

En revista 21 (diciembre 2021)




Saturday, November 6, 2021

Cimetière d'Issy-Les-Moulineaux / Cemetery of Issy-Les-Moulineaux / Cementerio de Issy-Les-Moulineaux


par Remi Liando sscc

Le 1er novembre 2021, j'ai enfin réussi à rendre hommage à nos frères qui ont été enterrés au cimetière d'Issy-Les-Moulineaux (France).

Les pierres tombales comprennent les noms des frères: Raphael Bonamie, Euthyme Rouchouze, Georges Piriou, Claude Cevaer, Jean-Louis Ledoux, Jean du Cœur de Jésus d’Elbée, and Fridolin Geyer.

En union de cœur avec eux et avec vous tous, j'ai offert une prière pour la vocation et la mission de notre Congrégation SSCC.

Ce fut un bonus surprise lorsque j'ai découvert que le cimetière est situé au bout de la rue Tolstoi où j'ai vécu de novembre 1985 à février 1986. Tout en apprenant le français à l'Alliance Française, j'ai participé au C.E.P., où le p. Michel Cerles sscc et le p. Guy-René de Bourmont sj étaient aumôniers de cette organisation étudiante.

by Remi Liando sscc

On November 1, 2021, I finally managed to pay respect to our brothers who were buried in the cemetery of Issy-Les-Moulineaux (France)

The tombstones include the names of brothers:

Raphael Bonamie, Euthyme Rouchouze, Georges Piriou, Claude Cevaer, Jean-Louis Ledoux, Jean du Cœur de Jésus d’Elbée, and Fridolin Geyer.

In union of hearts with them and with all of you, I offered a prayer for the vocation and mission of our SSCC Congregation.

It was surprise bonus when I discovered that the cemetery is located at the end of Rue Tolstoi where I lived from November 1985 until February 1986. While learning French at Alliance Française I participated in C.E.P., where Fr. Michel Cerles sscc and Fr. Guy-René de Bourmont sj were chaplains for this student organization.

por Remi Liando sscc

El 1 de noviembre de 2021, por fin pude rendir homenaje a nuestros hermanos enterrados en el cementerio de Issy-Les-Moulineaux (Francia)

Las lápidas incluyen los nombres de los hermanos: Raphael Bonamie, Euthyme Rouchouze, Georges Piriou, Claude Cevaer, Jean-Louis Ledoux, Jean du Cœur de Jésus d'Elbée y Fridolin Geyer.

En unión de corazones con ellos y con todos ustedes, ofrecí una oración por la vocación y la misión de nuestra Congregación SSCC.

Fue una sorpresa cuando descubrí que el cementerio se encuentra al final de la calle Tolstoi, donde viví desde noviembre de 1985 hasta febrero de 1986. Mientras aprendía francés en la Alianza Francesa, participé en el C.E.P., donde el P. Michel Cerles sscc y el P. Guy-René de Bourmont sj eran capellanes de esta organización estudiantil.


Monday, October 18, 2021

God’s call: My experience of ordination to the priesthood



by William Gural sscc

    I was a bit nervous at my ordination, but also very thankful and filled with wonder and awe.  Many in our parish and beyond worked hard to make this ordination mass beautiful and God glorifying.   Processing down the aisle the last time as a deacon, I felt deep reverence for God and gratitude for God’s love and this life-giving sacrament.

     Bishop Edgar da Cunha’s homily at the ordination really hit home.   He spoke about vocation essentially being God’s gift and work.  God equips those called, not call those who are qualified.  The vocation is not because of us.  God gives us the grace.  I too many times worry and think about my work, and too often forget that our lives are in God’s hands.  If we rely on our talents, we will be frustrated and disappointed, but if we depend on God, we will be satisfied.   We need to get out of the way, and let Jesus do what He wants in our lives.

     As with his homily at my diaconal ordination, Bishop Edgar had words of challenge and admonition.   The ordination is not for myself, but in order to serve God and the people.  The bishop reiterated the gospel message of Jesus coming to serve, not to be served.  If we seek ordination for honor and privilege, we are on the wrong track.  Pope Emeritus Benedict said if we come to ordination to enhance our prestige and power, we have misunderstood ministry.  These sobering words were helpful amid the splendor and majesty of the ordination liturgy.  While this splendor reflected the glory of God and His divine beneficence, we are called to be humble servants.   Bishop Edgar quoted St. Teresa of Calcutta: “We are not called to be successful; we are called to be faithful.”  This was a strong reminder to maintain that inner fidelity to Christ, and have this faithfulness manifest in my actions: serving God and His people in the Eucharist, reconciliation, preaching, prayer, and pastoral care.   I hope my whole life is a witness of Christ and a channel of God’s grace.

       Bishop Edgar also told me the Sacred Hearts need my faith, my prayer and my service- unconditionally.  I feel this even more acutely as we lost a very generous, hard-working, faithful, dynamic “Energizer Bunny” priest, Fr. Chris Keahi just today, Oct. 17th.  

      The first mass (Thanksgiving mass) was also very moving.   It was such a blessing to preside at the altar and be the main celebrant while being assisted by the deacon and two concelebrating priests, Fr. Stephen Banjare, the pastor of St. Joseph’s, and Fr. Lane Akiona, our provincial of the U.S. Province.  It was touching to worship the Lord together with a full house at the mass and see many people I had not seen in a while.   It was quite a blessing for me to experience so many people wanting to be with God in this liturgy, and to give me a boost as I begin my priestly life and ministry.  It was a huge blessing or me to help others - in a small way - in their relationship with God and one another.  I feel so blessed to receive so much love from the people and from God, and to experience their trust in the ministerial priesthood.  I want to share this love serving as a shepherd for Christ’s kingdom, uniting them more closely with God, Father, Son, and Holy Spirit, who loves us so.

Friday, September 24, 2021

125 years of sscc in the Netherlands



by Jan Wouters sscc

Dear confreres, sisters and members of the Secular Branch, dear former brothers and sisters, former students of the Damiaan College, with or without your partners, dear employees of the Damiaan Centre and of the community in Teteringen, and last but not least: dear fellow brothers from Flanders, Germany and Indonesia; Dear Derek and Alberto. All of you, welcome to this day, the celebration of 125 years of sscc in the Netherlands.

I would have liked to welcome a few others. But that is not possible because they have had to unsubscribe, because of old age, illness or any other reason. These are: Tiest Bogaarts, Jan Rood, André Haarbos and Jan Kouwelaar and also Jean-Blaise Mwanda Ndozi, member of the general council. He has unsubscribed due to corona quarantine. I must also mention Karel Steenbrink, but with a moment of silence. Karel passed away quite suddenly a few weeks ago. He was suffering from stomach cancer. May he rest in the peace of the Lord.

Actually we should have gathered here on 11 June, because on that day, 125 years ago, on 11 June 1896, the Flemish Father Willem de Boeck arrived in Grave with nine Dutch boys from Aarschot in Belgium. And the next day, on the Sacred Heart Festival of that year, the first foundation of the Congregation in the Netherlands was officially opened, under the name 'the Damian Foundation'. And thus began the life of the Congregation in the Netherlands.

I am not going to give you an overview of the history of those 125 years of sscc in the Netherlands. The different facets of that history will be discussed globally during the power point presentation this afternoon. I'm limiting myself to one facet of it now, but I think it's the most wonderful: the people who made this history possible. Out of necessity - due to lack of time - I limit myself to the share of the fathers and brothers.

The sisters and the Secular Branch are not discussed today. It is of course abundantly clear that they are part of this 125-year history. But… in 2003 we celebrated the 100th anniversary of the sisters exuberantly and who knows, maybe in three years' time we will celebrate the 25th anniversary of the Secular Branch. That is why today I only pay attention to the mission of the brothers and the fathers.


And then I start with the current members of the Congregation in the Netherlands. First of all, I would like to mention Theo van Zoggel, who has been professed for 65 years today. He has been through more than half of the 125-year history and… made with it: in Brazil, in Mozambique, in the Netherlands. I mention Rogier van Rossum, who helped build the Congregation for another year more, largely in the Netherlands but - let me say part time - also abroad, where he has rendered great services to our missionaries as a skilled missiologist. I mention Frans Waalders, who has lived and worked in Portugal for almost his entire SSCC life and who came back to the Netherlands three years ago. And by naming myself here, I have listed the quartet of Dutch confreres that still make up the Congregation in the Netherlands.

The four of us are the last workers of the hundreds that the Lord of the harvest has summoned in the Netherlands in these years to sow his word, his Good News over his fields.

I should say it differently: we are the last grains of the handfuls of grains that the Lord of the harvest has sown in his fields. As you know, those fields are now spread all over the world, on all continents. Most of the grains have died in the earth there in the past years and brought forth their fruit, thirtyfold, sixtyfold, a hundredfold. We are going to thank the Lord of the harvest for that in the prayer service.

There were also grains which the Lord of the harvest - consciously or unconsciously - so scattered - along the road or on rocky ground - that they have developed in a different way. And then I think of the fellow brothers and sisters who later left and became, and often still are, of service in their own way within the church and our society. And I am thinking of those who e.g. keep the spirit of Damien alive through this Damien Center. How many parishes, schools, municipal authorities, social institutions and the like have not benefited from their inspiration and enthusiasm? Much has been done by them in liturgy, catechesis and parish building work. For that too we may in a moment thank the Lord of the harvest.


I also thank the Lord of the Harvest for the four Dutch colleagues who are still working elsewhere in the world, or who are enjoying their well-deserved rest there: Jan van Agt in Portugal, Paul Dekker in Brazil, Jan Heuts in Indonesia and Ton Hutjes in Singapore. They are allowed to experience in those countries how the Congregation has developed there.

And now a heartfelt word of thanks directly to the former Flemish province, now the Flemish delegation, for the fact that a new branch was grafted onto the sscc trunk from Flanders 125 years ago. Thanks to the Flemish province and especially thanks to the shining example of Damiaan De Veuster, this new shoot on the tree has proved viable. And it grew into perhaps the most missionary branch of the Congregation, in any case one of the most missionary branches.

Thanks also to the German province, which has literally helped us out of the fire twice in our history. How exactly that happened is history and will be returned this afternoon in the powerpoint presentation. But a word of thanks to them is certainly in order here.

Finally, thanks to the General Council, whose Superior General Alberto Toutin and Councilor Derek Laverty are in attendance today. In them we may thank the Congregation for everything that the Congregation has done and meant for us in those 125 years, and for the opportunities we have had within and through the Congregation for our personal development, through our studies, our activities, and worldwide experiences. Thank you very much, dear Congregation of the Sacred Hearts.

Dear brothers and sisters, I am going to end with a couple of remarks.

The first is that for a few days – mind you, only for a few days – we have been discussing a wonderful offer from the Indonesian province with the general council and with the province of Indonesia. This offer means that this province is prepared to send a few confreres to the Netherlands, with the intention of continuing the presence of the Congregation in the Netherlands in the near and hopefully distant future. A wonderful offer that we want to take seriously. Hopefully it will bear fruit. We ask the Lord of the harvest for his abundant blessings on the province of Indonesia.

The second remark is that Theo van Zoggel, as I said earlier, has just celebrated 65 years today. We cannot just let this fact pass by. I therefore propose that you personally congratulate our jubilee in a moment and now sing to him together. And that that 'Long live' may also apply to our entire Congregation!! Thank you.

Wednesday, September 8, 2021

3e édition du séjour de vacances pour des jeunes migrants



Per Quentin Huillard sscc
(France)

Au cours de la 1e semaine d'août a eu lieu au Béglan la 3e édition du séjour de vacances pour des jeunes migrants confiés par l'Association Solidarité Notre-Dame de Tanger.

Afin de bien comprendre la nature et l'esprit de ce séjour, il est nécessaire de repréciser qui sont ces jeunes que nous avons emmenés. Ils s'appellent Makan, Fodé ou encore Idrissa. Ils sont de jeunes hommes, âgés de 16 à 20 ans environ, qui ont quitté leurs pays d'origine (Mali, Guinée, Guinée Bissau, Cameroun, Côte d'Ivoire) il y a 2 à 3 ans, et ont atterri en France au terme d'une traversée souvent longue et périlleuse, en passant soit par le Maroc, soit par la Libye avant de traverser la Méditerranée. En général ils ont entrepris ce périple pour fuir la pauvreté, encouragés par leurs parents à aller chercher une vie meilleure en Europe.

Si la Providence nous a mis en contact avec eux, c'est qu'elle les a menés jusqu'aux portes de l'Association Solidarité Notre-Dame-de-Tanger, fondée en 2015 par le diocèse de Paris pour contribuer à proposer des solutions aux nombreux migrants qui arrivaient alors en masse dans le quartier de Stalingrad à Paris. Cette association, portée au quotidien par une religieuse camerounaise appelée par le diocèse à ce poste, a recueilli ces jeunes qui ont un jour frappé à sa porte, n'ayant aucune ressource. Elle est donc comme leur maman, qui les prend totalement en charge (logement dans une auberge de jeunesse, nourriture et frais de scolarité) à condition qu'ils adhèrent dans sa totalité au projet de l'association. Cela implique qu'ils aident à son fonctionnement d'une part, et d'autre part qu'ils prennent tous les moyens pour réussir leurs études. Ce sont donc des jeunes qui ont traversé une période turbulente, mais qui sont maintenant sur des rails et bien encadrés. Le but de ce séjour est de participer au projet de l'association en leur offrant de vivre un temps de vacances, temps pendant lequel la sœur qui les chapeaute peut prendre du repos ou retourner au pays.

Sur les 11 jeunes qui ont participé au séjour cet été, 1 avait déjà participé aux deux éditions précédentes (2019 et 2020), 4 à la 2e édition uniquement (2020), et pour les 6 autres c'était leur premier séjour. Pour les encadrer, nous étions 5 :

  • -  Vos frères Antoine et Quentin,
  • -  une adhérente de Réseau Picpus qui y fait du théâtre (Marie),
  • -  une de ses amies (Marie-Liesse) qui bénéficiait notamment d'une expérience de plus d'un an de vie dans un quartier populaire de Toulon avec l'association Le Rocher,
  • -  Thomas-Alex, qui était l'un des jeunes lors des deux première éditions du séjour, à qui on avait proposé de faire cette fois partie de l'équipe d'animation. Ce jeune est celui qui par ailleurs est venu cette année passer un WE dans la communauté de Thiais, et qui vient d'intégrer le foyer du 45 lié à la paroisse St-Gabriel, après avoir passé deux années dans un foyer des Spiritains. Il étudie en BTS d'informatique.

Pour ce séjour, nous avions choisi comme thème la fraternité, qui nous a servi de fil directeur des activités tout au long de la semaine.

Chaque jour nous commencions les activités par la lecture d'un texte qui parlait d'un aspect différent de la fraternité (sources des textes : Le Petit Prince, Fratelli Tutti, Le livre de Lézard, parabole du Bon Samaritain...) qui était décliné ensuite dans des activités de jeux ou de découverte. Par exemple, le matin du jour où nous avions prévu de rendre un service dans la pinède (ramassage de bois mort et montage de tentes), nous avons commencé par lire un texte qui parlait de solidarité et de complémentarité dans l'accomplissement des tâches.

Alors que la météo n'a vraiment pas été terrible (nous avons été beaucoup moins gâtés que les deux années précédentes), les jeunes nous ont édifiés par la joie de vivre qu'ils ont conservée malgré cela tout au long de la semaine. La musique les accompagnait tout le temps : pour cuisiner, pour faire le ménage... Cette joie de vivre qu'ils nous ont communiquée, c'est le cadeau qu'ils nous ont fait en retour du séjour que nous leur avons permis de vivre.

En particulier, certains ont fait valoir que ce séjour était pour eux une expérience authentique de "vivre ensemble" : en apprenant à se partager seulement 2 cabines de WC et 2 cabines de douches pour 16 personnes ; en s'écoutant pour s'accorder sur la manière de préparer tel ou tel plat ; en osant poser une question devant les autres à propos de ce que dit un texte, etc...

Enfin sur l'aspect interreligieux nous avons vécu quelque chose d'intéressant : le fait que la grande majorité du groupe était cette année composée de musulmans - alors que les années précédentes un certain équilibre demeurait avec les chrétiens - n'a posé aucun problème pour aborder la question de Dieu lors de la lecture du matin. Par exemple, après avoir lu la Parabole du Bon Samaritain, l'un deux (musulman) a demandé si, selon nous, on pouvait aider son prochain pour ensuite aller s'en vanter. Dès le début, par ailleurs, les musulmans ont considéré qu’ils se reconnaissaient dans les bénédicités chrétiens priés par les animateurs, sans avoir à proposer une autre prière derrière.

Pour conclure, cette édition du séjour au Béglan fut encore une pluie de grâces. Le Seigneur était là avec nous, et grâce à David qui venait de la communauté de Sarzeau (remplacé une fois par notre provincial), nous avons pu célébrer l'Eucharistie chaque matin avant le début de la journée, dans le Blockhaus, juste avant de chanter les Laudes avec l'ensemble des animateurs.

Plus de photos sur ce lien :    https://drive.google.com/file/d/1TFXvwTi6Jqp431pYumIDni0hfI_0X4oo/view?usp=sharing