Tuesday, August 12, 2014

Los niños de la Rama Secular 

Les enfants de la Branche Séculière

The children of the Secular Branch


Inmaculada Loras

Miembro de la comunidad de Madrid de la Rama Secular
Membre de la Communauté de Madrid de la Branche Séculière 
Member of the Community of Madrid of the Secular Branch

Son una parte importante en nuestra comunidad de laicos ss.cc. de Madrid. Los niños, esos grandes desconocidos, que se presentan el día que quieren, sin botón de OFF y sin manual de instrucciones.

Los hijos, que salen de lo más profundo de nuestras entrañas y personalizan el milagro de la vida que nos hace acercarnos, siquiera, un poquito más a Dios. Los padres, que lo seremos para siempre, y que pase lo que pase les querremos con amor incondicional, como el de nuestro Padre hacia nosotros. Luego llegarán los nietos…

La familia, que acoge al nuevo miembro con alegría e ilusión, con expectativas y con incertidumbres, sobre todo si es el primero. El mejor lugar donde aprender a jugar, a compartir, a ceder, a perdonar y ser perdonado, a aprender quién es “Jesusito de mi vida” que luego se convertirá en “mi Padre Dios”.

La Comunidad, donde compartimos nuestros anhelos, nuestras dudas y nuestras preocupaciones. Intentamos que los 23 niños, vivan con nosotros nuestros momentos de encuentro y sean testigos de lo que celebramos al calor de los Sagrados Corazones.

Educar es tarea apasionante y complicada, y si incorporamos el parámetro de la fe, aún más en este mundo nuestro. No todos tienen la misma edad, los hay que ya han recibido la Primera Comunión, otros la recibirán en breve y otros aún son muy pequeños. Tenemos de todas las edades y por lo tanto es un reto para toda la Comunidad integrarles, pero también un acto de generosidad por parte de los miembros que no se encuentran en esta etapa, de ser papás.


En definitiva, en nuestros encuentros no faltan las rebeldías preadolescentes, la algarabía de los juegos, los pañales, los biberones, los lloros, las risas y el Amor de Dios presente en cada uno de nosotros. ¡Demos gracias por ello! 



Les enfants de la Branche Séculière
Ils sont une partie importante de notre communauté sscc. de Madrid. Les enfants, ces grands inconnus, qui se présentent le jour qui leur plait, sans bouton OFF et sans manuel d’utilisation.

Ces enfants qui viennent du plus profond de nos entailles et qui personnalisent le miracle de la vie qui nous rapproche, ne serait-ce qu’un tout petit peu, de Dieu. Et nous parents, qui le sommes pour toujours, nous les aimerons quoi qu’il arrive, d’un amour inconditionnel, tel que le Père nous aime lui-même. Ensuite viendront les petits enfants…

La famille qui accueille un nouveau membre avec joie et enthousiasme, avec des espoirs et des doutes, surtout si c’est le premier. Le meilleur endroit pour apprendre à jouer, à partager, à céder, à pardonner et être pardonné, apprendre qui est le « Jésus Christ de ma vie » qui ensuite deviendra « mon Dieu Père »

La communauté, où nous partageons nos espérances, nos doutes et nos soucis. Nous faisons en sorte que les 23 enfants vivent avec nous nos moments de rencontre et soient témoins de ce que nous célébrons à la chaleur des Sacrés Cœurs.

Eduquer est une tâche passionnante et compliquée et encore plus en  ce monde qui est le nôtre, si nous y incluons  le paradigme de la Foi.

Tous n‘ont pas le même âge ; certains ont reçu la première communion ; d’autres la recevront prochainement, d’autres encore sont plus petits. Nous en avons de tout âge et pour autant c’est un défi pour toute la communauté de les intégrer, mais aussi un acte de générosité de la part de membres qui ne sont pas encore arrivés à l’étape d’être papas.

En définitive, dans nos rencontres il ne manque pas les révoltes des préadolescents, les cris  des jeux, les langes, les biberons, les pleurs, les rires et l’Amour de Dieu présent en chaqu’un de nous. Rendons grâce pour cela !



The children of the Secular Branch

They are an important part of our SSCC lay community in Madrid. Children, those great unknown little people, who show up the day they want, with no OFF button and without instruction manual.

The children, who come from the depths of our guts and personalize the miracle of life that makes us closer, at least a bit closer, to God. Parents, who will be so forever, and no matter what happens we will love them with unconditional love, as our Father does to us. Then will come the grandchildren ...

The family, who welcomes the new member with joy and enthusiasm, expectations and uncertainties, especially if it is the first one. The best place to learn to play, to share, to give, to forgive and be forgiven, to learn who is the "child Jesus" who then will become "my Father God."
The Community, where we share our desires, our doubts and our concerns. We make an effort so that the 23 children experience our meetings with us and be witnesses of what we celebrate by the warmth of the Sacred Hearts.

Education is an exciting and complicated task, and if we include the parameter of the Faith, even more so in this world of ours.

Not everyone is the same age; some have already received First Communion; others will receive it soon; and others are still very young. We have children of all ages and therefore it is a challenge for the whole community to integrate them, but also it is an act of generosity on the part of members who are not at this stage of being dads and mums.

In short, in our encounters there is no shortage of preteen rebellion, excitement of the games, diapers, baby bottles, tears, laughter and love of God present in each of us. Thanks for it!

Immaculada Loras (Macu)





1 comment:

  1. Rabia e indignación.
    Me cuesta no tener rabia. Me cuesta no estar indignada. Y me pregunto cómo estaría Jesús en mi lugar. Es cierto que las instituciones son un poco fantasmas. Sin cuerpo. Pero los Sagrados Corazones tenían para mí la magia de aquello que llega y se apodera de una parte de tu ser. Más allá de las razones de los motivos y la lógica. Es extraño pensar en unos franceses que decidieron formar esta Congregación como si fuésemos una familia y sin embargo, sin muchos cuestionamientos estos Sagrados Corazones fueron esa familia y también nuestro corazón.
    Pero a la vez fueron estos corazones los silenciosos en el dolor de madres o padres separados horrendamente de sus hijos.
    Se les robaba a los corazones de los niños el derecho a la verdad, al amor más auténtico que puede existir. Lo robaba un cura de los Sagrados Corazones. Un mal llamado “padre” Joannon, que no sabía de verdad lo que era tener un hijo.
    Y guarda este sacerdote el secreto con sus amigos de clase alta, pero no solamente ellos, sino que guarda también el secreto la Congregación de Los Sagrados Corazones. Quienes sabiendo todo, se quedan en silencio. En ese silencio cómplice culpable y tan triste. Mi Congregación. En la que creo. En la que se han educado mis hijos.
    Sí. Tengo rabia. Sí, estoy indignada. Porque sí , soy consciente que los curas son humanos. Entiendo que se puedan equivocar, (y lo hacen bastante más de lo que gente espera y quiere) Sin embargo, me cuesta creer que que sean capaces de mentir en un altar. De hacer misas por niños muertos, que ellos saben vivos. Me cuesta creer que un cura pueda ayudar a una madre de 25 años a abandonar a su hijo y a decirle a su padre de 27 que su hijas está muerta. Me cuesta creer que un cura esté convencido que tiene el derecho por sobre otros a decidir sobre vidas humanas. Y me cuesta que la Congregación no tome cartas en el asunto. Que hablen de otros temas y que finjan que aquí no ha pasado nada. Siguen mintiendo. Siguen ocultando.
    Así la indignación y la rabia, cada día me llevan a seguir el camino de esta noticia. Gracias a la prensa nos enteramos de las mentiras de Joannon. Si en este robo de guaguas estuvo involucrado medio Chile, o no, da lo mismo. Y eso no quita, la gravedad de lo que hizo Joannon. Y no lo justifica.
    El no ha pedido perdón. El no ha mostrado un solo gesto publico de arrepentimiento. Y él representa a la Congregación de Los Sagrados Corazones.
    Los niños de los colegios de la Congregación De los Sagrados Corazones cuando no cumplen los reglamentos deben irse del colegio. Son expulsados. Se les cancela la matricula. ¿Por qué los curas, cuando no cumplen las reglas pueden ir a reflexionar a Europa? ¿Porqué un cura que roba niños, que miente, que priva a un padre de estar con su hija, que le quita a una madre su derecho a amar a su hijo… por qué está protegido por la Congregación?
    Agradezco, desde mi rabia e indignación que el juez haya dado orden de arraigo para Joannon. Estaba furiosa de pensarlo viajando a Europa con su amiga Celedón.
    Espero que este hombre, trabaje en intentar reparar… acompañando a las víctimas. Buscando esclarecer historias. Verdades. Con humildad, como el último de los últimos. Como un discípulo de Cristo. Como un hombre de fe y un hermano para nosotros.
    espero que la Congregación de los Sangrados Corazones entienda que no queremos “padres” que jamás han sido y serán padres. No queremos Santos. Lo único que les pedimos, es que sean consecuentes. Y que si es posible sean buenos seres humanos. Que tengan mujer, hijos y familias para que entiendan que no hay nada más tremendo en la vida a perder la posibilidad de amar lo que Dios nos dio.
    ¡Fuerza a todos los hijos que fueron arrancados de los brazos de sus padres ! No olvidaremos a los culpables de tanto dolor, rabia e indignación.

    ReplyDelete